En el contexto del aislamiento domiciliario como medida de preveción ante la pandemia del Covid-19 también se ha pronunciado la violencia doméstica en donde las mujeres, las niñas, niños y adolescentes son la población más afectada. 

La situación de violencia dentro de los hogares no debe considerarse un asunto separado de la política pública por ocurrir en un espacio privado y, por el contrario, debe ser una de las prioridades de las autoridades. Especialmente en la situación de emergencia sanitaria, comentó Marcela Eternod Arámburu, activista femenista y especialista en estadística de género durante el conversatorio virtual El Enemigo en casa: Aumento de la violencia intrafamiliar durante la cuarentena. 

En el conversatorio, convocado por la organización Causa en Común, se analizó el papel de las autoridades ante la situación de violencia doméstica. El abuso físico, emocional y sexual que parte de una estructura de desigualdades históricas pero que se agudiza y queda expuesta con la crisis que enfrenta México y el mundo. 

Las expertas María Elena Morera, presidenta de Causa en Común y Anayeli Pérez Garrido, directora de la Asociación Justicia Propersona también coincidieron en la necesidad de implementar mecanismos que puedan hacer frente a los llamados de las víctimas

En el caso de la población infantil, adolescente y joven, Juan Martín Pérez García, director de la Red por los Derechos de la Infancia en México, comentó su total desventaja para acceder a apoyos cuando son víctimas de agresiones dentro del hogar. Por un lado, porque tienen mucho menor nivel de acceso a vías de comunicación y denuncia; y por otro lado porque al ser menores, sus testimonios deben ser validados por algún adulto. 

Algunas cifras

  • En México 66% de las mujeres ha sido víctima de violencia al menos una vez en su vida (económica, emocional, física o sexual).
  • El agresor de 7 de cada 10 mujeres que sí han sufrido violencia alguna vez fue su propia pareja.
  • Las mujeres realizan el 76% del total de actividades de cuidado y limpieza en los hogares mientras que los hombres sólo el 24 por ciento.
  • La Ciudad de México, el Estado de México y Jalisco son los estados con mayores niveles de violencia contra las mujeres
  • El 85% de las víctimas de delitos sexuales cometidos contra la población infantil/adolescente son mujeres
  • El 67% de la violencia familiar contra mujeres ocurre en sus propias viviendas
  • De cada 100 mujeres al menos 34 declararon que no denunciaron la violencia por miedo a amenazas de sus agresores o por vergüenza

ENDIREH 2016, Inegi (Instituto Nacional de Estadística y Geografía)

¿Qué pasa con la violencia cuando se le suma una crisis?

La emergencia sanitaria ya ha provocado la pérdida de miles de empleos formales e informales, la baja en los ingresos generales de la población, el cierre de empresas y negocios, la muerte de personas y la vulnerabilidad de todos los sectores.

Este impacto económico y social de la crisis inédita que se enfrenta tiene como principal consecuencia problemas en la salud mental de la población, coincidieron los expertos. 

Instituciones de orden internacional, como la Organización de las Naciones Unidas y la Organización Mundial de la Salud han hecho un llamado a los gobiernos a atender también la salud mental de sus habitantes: el pánico, la falsa información y los problemas de ansiedad, depresión y suicidios

En el ambiente de miedo, con las condiciones en las viviendas y los niveles deisgualdad y vulnerabilidad de una gran parte de los mexicanos es inmediato que una crisis incremente las tensiones dentro de los hogares y que se produzcan, para algunas mujeres cuadros de violencia por primera vez, o para otras, que se potencialicen los que ya existían.

Las expertas en violencia contra mujeres, enfatizaron en la dificultad para atender la situación tanto por la ausencia de cifras reales, como por la falta de perspectiva de género en la atención a víctimas y la impartición de justicia. Además de que las entidades encargadas se encuentran sobrepasadas a causa de la crisis por la pandemia del Covid-19.

¿Qué se puede hacer?

La presidenta de Causa en Común, María Elena Morera, enfatizó en la urgencia de participar, visibilizar, exigir y denunciar las problemáticas de violencia dentro de los hogares, que debe ser uno de los ejes a atender durante y después de la emergencia. 

Se debe trabajar primordialmente en la prevención de violencia doméstica, tanto como en el atención, impartición de justicia y seguimiento de la violencia ejercida contra mujeres, niñas, niños y adolescentes. La planeación debe ser a largo plazo y un eje transversal de la política pública, comentó. 

Anayeli Pérez y Marcela Eternod coincidieron en que "no existe un manual único para los casos de violencia doméstica, porque todas las víctimas experimentan situaciones diversas tanto sociales como económicas" y "porque es difícil saber lo que las víctimas atravesaron antes de hacer una denuncia o una llamada de emergencia (que en la mayoría de las veces sólo la culminación de todo una serie de abusos previos)".

Lo que resulta fundamental a escala ciudadana es mantener siempre las redes de apoyo.