Un total de 85 presidentes municipales en funciones y anteriores, así como funcionarios de ayuntamientos, han sido asesinados del 2006 a la fecha, de acuerdo con la Asociación de Autoridades Locales de México.

Actualmente, autoridades federales y asociaciones municipalistas buscan crear un protocolo de seguridad que blinde a los alcaldes, y para ello se reunirán a partir del próximo lunes en una mesa técnica. El comisionado nacional de seguridad, Renato Sales Heredia, dijo que se encuentra en la mejor disposición de establecer y definir diferentes acciones conjuntas de seguridad municipal .

Se sabe que actualmente están amenazados el alcalde de Tochtepec, Puebla, Marcos Pérez Calderón, junto con los alcaldes poblanos de Tepeyahualco de Cuauhtémoc, Francisco Palacios Lorenzo, y de Acajete, Antonio Aguilar Reyes. Se sabe que las amenazas provienen de grupos delictivos dedicados al robo de hidrocarburos.

Es un tema de seguridad, no político. (Las amenazas son porque) afecta a intereses encontrados o perjuicios (de la delincuencia), y con base en ello se están haciendo las investigaciones. Ya vino la Policía Ministerial, ya se están haciendo las indagatorias, ya se proporcionaron los teléfonos de los cuales marcaron, que son al parecer desechables. Ya no queremos seguir lamentándonos, ya no queremos un: ‘Usted disculpe o mi más sentido pésame’. (La Secretaría de) Gobernación lo tomó bien y aquí nos van a reforzar con más armamento y una patrulla que nos la entregan el viernes y en 20 días más equipo , dijo el alcalde perredista Pérez Calderón.

En el caso de Guerrero, han sido conocidas las amenazas por parte de grupos delictivos en contra de los munícipes de Chilapa y Zitlala, Jesús Parra García y Roberto Zapoteco Castro, respectivamente; así como de Chilpancingo, Marco Antonio Leyva Mena, y de San Luis Acatlán, Javier Vázquez García, entre otros.

De acuerdo con la Asociación de Autoridades Locales de México, el primer alcalde asesinado en el 2006 fue el perredista Walter Herrera Ramírez, entonces presidente municipal de Huimanguillo, Tabasco, quien fue muerto a tiros el 16 de noviembre de ese año. El último fue el asesinato del presidente municipal de Huehuetlán el Grande, Puebla, José Santa María Zavala, ocurrido el 1 de agosto pasado. Este miércoles se reportó el asesinato del exalcalde de Rosario, Sinaloa, Roberto Rodriguez Ontiveros.

En no pocos caso, los asesinatos de primeros regidores han ocurrido luego de haber hecho públicas las amenazas y solicitar el apoyo de las autoridades federales y estatales, como fue el caso del alcalde de Pungarabato, Guerrero, Ambrosio Soto Duarte, quien en tres ocasiones reveló advertencias en su contra e incluso dejó el cargo por algunos días para protegerse aunque finalmente fue asesinado.

De acuerdo con las asociaciones municipalistas, las amenazas contra políticos en funciones de primeros regidores también ocurren en los estados de Sinaloa, Veracruz, Tamaulipas, Oaxaca, Durango, Chihuahua, Guerrero, Puebla, Nuevo León, Coahuila y Zacatecas.

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