En México, tres de cada 10 pacientes con derecho a instituciones públicas de salud optan por la atención privada.

Datos de la Presidencia de la República, difundidos a propósito de la entrega, de obras de infraestructura de salud por parte del Ejecutivo federal, indican que las razones principales de esa determinación de los ciudadanos son falta de confianza o de acceso (ya que no se alcanzó ficha); maltrato; falta de servicio en el horario disponible, o falta de cobertura ante el padecimiento.

Los datos a los que hace referencia el gobierno federal indican también que nueve de cada 10 afiliados regresarían a la unidad médica y lo hacen por la cercanía, porque no tienen que pagar por el servicio y porque consideran que se les atiende bien.

En contraparte, entre las razones por las cuales los pacientes ya no regresan a una unidad médica se encuentran: largo tiempo de espera, falta de medicamentos y maltrato.

En el IMSS, siete de cada 10 derechohabientes están satisfechos o muy satisfechos con la atención , detalla la administración federal.

En tanto, de los pacientes no satisfechos, ocho de cada 10 se quejan de que los trataron mal; tuvieron que esperar mucho tiempo; que no había medicamentos, o que padecieron alguna negligencia médica.

Asimismo, el gobierno federal reconoce que la población tiene que invertir tiempo y pagar de su bolsa en momentos vulnerables.

En México, 45% del gasto total en salud es gasto de bolsillo, es decir, gasto no previsto por los hogares (y que es) pagado al momento de la atención .

Cabe destacar que el promedio de ese pago entre los países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) es de 19.5%, es decir, una cifra mucho menor.

La información del gobierno indica que Peña firmó 27 compromisos de infraestructura en salud: 25 a cargo de la Secretaría de Salud y dos con el IMSS. A la fecha reporta Presidencia se han concluido sólo ocho de esos compromisos.