Desde hace más de dos meses, la CDMX se ha pintado poco a poco de verde fluorescente, color característico de los miles de trabajadores de obra y limpia que día a día realizan una labor considerada como esencial: mantener libre de basura y en buen estado las áreas públicas.

Sin embargo, pese a ser un trabajo esencial que evita la propagación del coronavirus, estos trabajadores lo hacen bajo sueldos precarios, muchas veces con subcontratos y sin prestaciones.

Martina, barrendera de la zona centro de la ciudad que lleva seis años trabajando para una empresa de limpia que ofrece el servicio al Gobierno de la CDMX, se dice agradecida por contar con un empleo durante esta pandemia, el cual le otorga un sueldo de 1,500 pesos a la semana, pero sin prestaciones de ley.

“Estoy bien porque ahorita hay mucha gente sin trabajo y yo -poco que mucho- aquí estoy bien”, expresa la mujer de 57 años, quien inicia su jornada laboral desde las 6 de la mañana para concluirla cerca de las 2 de la tarde.

No obstante, existen casos como el de Enrique Rojas, un trabajador subcontratado para realizar obras de pavimentación en la avenida Eje Central, que muestra preocupación por la situación laboral ante la contingencia.

“La cuarentena sí nos ha afectado en los sueldos y el trabajo”, apunta.

Enrique, de 32 años, agrega que “con el coronavirus hay menos trabajo y más barato. Hay menos obras, si antes te pagaban 2,000 pesos a la semana, ahorita te dicen que si quieres trabajar te dan 1,800 y no hay de otra”, lamenta.

Él, junto con otras ocho personas provenientes del estado de Hidalgo, dice llevar más de un mes viviendo en una bodega perteneciente a la empresa que lo contrató, lugar donde cocinan, se bañan y duermen en el piso. “Estamos ahí por lo que dura el trabajo”, dice.

Todos ellos laboran de 7 de la mañana a 8 de la noche, por un sueldo de entre 3,500 y 4,000 pesos a la quincena. Para su trabajo durante la emergencia sanitaria, el gobierno capitalino les otorga un cubrebocas al día, una careta y uniformes. “Hacemos de todo, tanto carpintería, albañilería, cimbrar. Cualquier tarea que nos pongan, hasta cargar fierro”, relata.

Para Luis Manuel, un peón de barrido perteneciente al Gobierno de la CDMX, la pandemia le generó más trabajo, pero sin un pago extra.

A diario, él recorre cerca de 3 kilómetros con su carrito de basura por calles de la colonia Doctores. Sin embargo, señala que ante la contingencia se ha generado más basura.

Luis Manuel dice llevar 11 años trabajando en el área de limpia, nueve como voluntario y sólo dos de contrato.

“Percibimos un salario de 1,620 a la quincena. La propina es lo que más nos ayuda, al recolectar la basura conseguimos entre 100 y 120 pesos al día de propinas”. Y agrega: “Cada vez que alguien nos entrega basura, tenemos que rociarla con sanitizador y nos dieron unas gafas (...) Tenemos miedo, pero estamos trabajando”.

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