En los últimos años, México ha alcanzado cifras históricas en el número de solicitudes de asilo, la mayoría originarios de Honduras, El Salvador y, en menor medida, de Venezuela y Guatemala e incluyen cada vez mayores proporciones de menores no acompañados, revelan cifras estudiadas por la Organización de los Estados Americanos (OEA) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

En el marco de la celebración del Día internacional del Migrante, ambos organismos internacionales presentaron el IV Informe del Sistema Continuo de Reportes sobre Migración Internacional en las Américas, a través del cual se exhibe que el número de solicitantes de asilo alcanzó un máximo histórico (3,400) en el 2015 y aumentó en más del doble en el 2016 (8,800).

De acuerdo con el reporte, se estima que 377,700 migrantes de América Central transitaron a través de México en ruta hacia Estados Unidos durante el 2015. Se estima también que 170,000 personas cruzaron la frontera Sur de México de manera irregular durante el 2015, es decir 7.0% del total de cruces de ese límite territorial.

De acuerdo con datos del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR),  46,887 Personas del Triángulo Norte de Centroamérica fueron detenidas por las autoridades migratorias mexicanas de enero a abril del año pasado.

De acuerdo con cifras dadas a conocer por ACNUR, en el 2015, 36,000 niños  fueron detenidos por las autoridades migratorias mexicanas, de los cuales 18,000 eran no acompañados. Hacia junio del 2016, esta oficina de la ONU estimó que hasta 400,000 personas cruzaron anualmente la frontera sur de manera irregular.

Asimismo, pormenoriza que entre  el 2013 y 2015 aumentó en 162% las solicitudes de asilo de personas procedentes de los países del Triángulo Norte de América.

A inicios del año, Mark Manly, representante en México de ACNUR, previó en el Senado que las solicitudes de refugio al Estado mexicano pueden alcanzar alrededor de 20,000 personas.

En el reporte presentado por la OCDE y la OEA se observa que en las últimas dos décadas la inmigración hacia México ha aumentado de manera considerable. La encuesta intercensal llevada a cabo en el 2015 indicó que la población extranjera alcanzó un nivel sin precedentes de 1 millón de personas, el doble del año 2000.