Con la desaparición de los fideicomisos mediante los cuales funcionan los centros de investigación científica del país, se les despoja del mecanismo para operar recursos de otras fuentes como donaciones y los que son resultados de acuerdos con organizaciones, destacó la secretaria de Organización de la Federación de Sindicatos del Sector Ciencia y Tecnología, Lorena Ruano.

Ruano dijo que también es preocupante el control político que hay detrás de esta decisión porque ahora “vamos a tener que irle a rogar (al gobierno) y el que no esté bien con Conacyt o con el presidente, no va a tener recursos adicionales, ni manera de generarlos o atraerlos”, agregó.

La también secretaria general del Sindicato de Profesores del Centro de Investigación y Docencia Económicas CIDE dijo:

 

“Preocupa el CIDE, porque hemos sido muy críticos (con este gobierno) y a ver cómo nos va el año que entra sin fideicomiso”.

 

Cuestionó que con su desaparición cómo se va a financiar becas de doctorado, que implica inversiones por cinco años, porque ahora Conacyt va a depender de si le llega o no el recurso anualmente del gobierno federal.

En su opinión, es un problema en términos de los proyectos multianuales que requieren garantía de financiamiento y en términos de blindarse de los ciclos políticos y los avatares del presupuesto federal.

Recordó que una de las razones para implementar los fideicomisos fue para blindar ciertos sectores de los caprichos del ciclo presupuestal y que era indispensable que México tuviera comprometidos recursos para ciencia, protección a víctimas, entre otros.

Lorena Ruano dijo que la idea de los fideicomisos es despolitizar, dar un poco de autonomía de gestión a ciertos sectores por diversas razones.

Para ilustrar las afectaciones de la decisión del gobierno y el Congreso, comentó que, en el CIDE, hay un proyecto de cooperación en medio ambiente, seguridad, energía y comercio entre Europa y países de América, financiado por la Unión Europea en cooperación con otros centros de investigación del continente. No se han recibido los fondos porque los tiene el líder del proyecto en Brasil y se tiene la incertidumbre de cómo se van a administrar. Por ello, lo que se ha decidido es no recibir los fondos y no trabajar en el proyecto.

diego.badillo@eleconomista.mx