Frente a los desafíos que ya enfrentaba la prensa antes de la pandemia de Coronavirus, de una manera inédita se recrudecieron durante la crisis sanitaria, al tiempo que se generaron nuevas vulnerabilidades en el gremio, destacaron expertos, defensores y periodistas

Durante el Foro internacional Desafíos ante la violencia y por la seguridad de periodistas en tiempos de pandemia, organizado por La Red por la Libertad de Expresión contra la Violencia a Comunicadores, Guilherme Canela, Jefe de la Sección para la Libertad de Expresión y la Seguridad de los Periodistas de la UNESCO, consideró que actualmente se vive una “tempestad perfecta” en lo que se refiere a los desafíos de la libertad de expresión y libertad de prensa.

Se dijo que entre las normas regulatorias de emergencia -que en algunos lugares del mundo están disminuyendo y coartando la libertad de expresión y el acceso a la información en nombre de la emergencia sanitaria-, y la crisis económica, son de los primeros desafíos  para la mayoría de los comunicadores.  

Guilherme Canela advirtió que, ante las vulneraciones económicas generadas por la pandemia, muchos medio de comunicación están cerrando sus puertas, con lo cual, algunos expertos hablan que para finales de este año, en distintas partes del mundo se vivirá un desierto mediático, es decir, lugares donde dejará de existir la prensa.

A esto, agregó, se suman los desafíos laborales en el campo de la cobertura del tema de Coronavirus, pues debido a las condiciones sanitarias, los periodistas se están infectando de Coronavirus y desafortunadamente, una cantidad significativa, han muerto al realizar su labor.

Aunado a que han crecido los despidos de comunicadores, lo cual también aumenta la precarización del trabajo y la consecuencia directa es que son aún más vulnerables a otras problemáticas, incluyendo la violencia. 

“Todos estos desafíos, toda esta tempestad perfecta en los medios, se da en la más increíble ola de desinformación que hemos visto en la historia de la humanidad, lo que sólo hace que todo eso sea mucho más complejo.

 “Y de alguna manera, con una cierta trágica ironía, porque quizás estamos en el momento en que más necesitamos la existencia de una prensa libre, independiente y plural, para hacer frente a este fenómeno brutal de desinformación. Es momento en que la prensa está particularmente frágil”. 

En tanto, en el caso de la violencia que históricamente han sufrido los periodistas, el experto de la UNESCO explicó que son múltiples y complejos los desafíos en el tema, pues ellos tienen que ver con la integridad física, incluyendo los asesinatos, pero también con la seguridad mental, jurídica y con temas de seguridad en Internet, esto último afectando particularmente a mujeres periodistas que son acosadas de manera constante en línea.

“El abanico de tipologías de violencia y de perpetradores, se ha hecho mucho más complejo en los últimos años.

"El plan global para seguridad de periodistas de la ONU, hace hincapié en que los estado deben establecer políticas públicas coherentes, conocidas como las tres “P”: Prevención, protección, procuración de justicia, porque el ciclo de impunidad sólo hace que este ciclo se retroalimenta, ya que en muchas partes del mundo los perpetradores saben que no cuenta matar a un periodista porque no va a pasar nada”, advirtió.