El papa Francisco prometió este jueves responder con las medidas más firmes posibles a los sacerdotes que violan y abusan de menores, y dijo que exigirá responsabilidades a obispos y religiosos de alto nivel que protegen a los responsables.

El pontífice se reunió el jueves por primera vez con su comisión de asesoría sobre abusos sexuales, creada en 2014 para asesorar a Francisco y a la Iglesia católica sobre las mejores prácticas para mantener a los pedófilos fuera del sacerdocio y proteger a los niños.

La comisión ha organizado sesiones educativas en diócesis de todo el mundo, pero ha encontrado una resistencia tan firme a algunas de sus propuestas al Vaticano que su integrante más destacada, la sobreviviente de abusos Marie Collins, renunció en marzo por frustración.

Los estatutos y membresía de la comisión están en proceso de revisión y aún está por ver si se incluirá a víctimas en el proceso.

erp