Fabio Massimo Covarrubias Piffer, quien era director de Fertinal cuando la adquirió Petróleos Mexicanos (Pemex), aseguró su plan inicial no era vender la empresa de fertilizante sino fusionarla con la petrolera para generar beneficios por más de tres billones 500,000 dólares.

Su propuesta, rememoró, fue ignorada y se le notificó que no había disposición para la venta de amoniaco por parte de Pemex, lo que finalmente lo llevó a vender la empresa por 620 millones de dólares en una negoción en la que jamás tuvo contacto con Emilio Lozoya o el expresidente Enrique Peña Nieto.

En entrevista con Radio Fórmula, apuntó que tras el anuncio de que Pemex se abriría a la inversión en 2012 presentaron su propuesta, la cual fue atendida por Carlos Roa, jefe de asesores de Emilio Lozoya, mismo quien después les informó que habían cerrado el acuerdo de la compra de Agronitrogenados por lo que se les solicitó hacer ejercicios de fusión para unirse al complejo petroquímico de Pemex.

“Entonces dijimos: la única condición es que éste sea un grupo privado 51% y del gobierno 49%; les mandamos varios ejercicios; nosotros llevábamos 20 años pidieron la manera de tener amoniaco y nunca lo logramos (…) Finalmente se suspenden las conversaciones y de un día para otro Edgar Torres Garrido, nuevo director de Pemex Fertilizantes, es quien nos dice que querían comprar la empresa”, refirió.

Comentó que la caída de los mercados financieros en 2008, sumada al anunció contundente del gobierno de que no habría amoniaco, ni azufre de Pemex para la venta, fue lo que llevó a consolidar la venta en dicha cantidad. “Nosotros terminamos vendiendo porque finalmente dijimos no vamos a estar integrados en las materias primas, más vale que alguien las integre, o nosotros o el gobierno. Si nosotros no podemos hacer que lo hagan ellos”, expuso.

En ese entonces, abundó, expertos en venta de empresas valuaron Fertinan en un mínimo de 770 millones de dólares y un máximo de 1,000. “Se vende en 600 porque es una negociación; las empresas independientemente de los valores y sus avalúos, valen en lo que las puedes negociar y vender”.

En cuanto a los activos, dijo que al momento de la compra, valían casi 1,300 millones de dólares y los pasivos alrededor de 745 millones de dólares; “esta deuda era entre proveedores, acreedores, bancos, etcétera. Finalmente la suma de este activo y pasivo nos daba un capital contable de alrededor de 530 millones de dólares”.

En la operación de compra y venta, dijo, Pemex “absolutamente fue impecable” y aunque la cantidad fue menor a lo esperado fue posible negociar el pago en dos partes, una correspondiente a un dividendo y otra con un pago directo de 220 millones de dorales.

No obstante, dijo, el señor Lozoya con una actitud soberbia, ni siquiera recibió a los empresarios y la firma de la compra y venta se hizo en pisos diferentes, “no hubo contra parte ni para darnos la mano; se hicieron las negociaciones con un desdén impresionante”.

Covarrubias Piffer opinó que Javier Coello Trejo abogado de Emilio Lozoya, quien es acusado de lavado de dinero en Pemex, litiga en los medios de comunicación y está haciendo una cortina de humo, “el defiende a un delincuente que está escondido mientras que yo estoy dando la cara”.

Al atacar la venta de la empresa de fertilizantes, dijo su exdirector, se busca “tapar la realidad de la venta de Agronitrogenados, que se vendió en una suma estratosférica; esa empresa tiene 20 años parada e independientemente se le metieron 400 millones de dólares”.

Tras asegurar que está tranquilo y que es inocente de las acusaciones en su contra, pues “yo vendí una empresa de una manera honorable, limpia y abierta”, el empresario retiró su declaración en el sentido de que Fertinal hoy estaba en mal estado, pues tras investigar se encontró con datos que muestran “una empresa digna y vale mucho más de lo que la compraron”.

erp