A más de un año del inicio de la pandemia de coronavirus en México, la población privada de la libertad se mantiene como uno de los sectores más vulnerables a los contagios y muertes a causa del Covid-19, aunado a que un plan de vacunación contra la enfermedad se vislumbra todavía lejos de su alcance.

Se registran 4,388 contagios al interior de los centros penitenciarios del país, según cifras de la del Mapa Penitenciario de la organización Asilegal, con corte al 6 de abril. De ellos, 514 se trata de casos de personal o custodios carcelarios.

Del total de contagios, de acuerdo con la ONG, 352 casos han concluido en fallecimientos tanto de personas presas como de trabajadores de los penales.

Asilegal advirtió que hay desinterés e incapacidad de las autoridades para hacer frente a la amenaza de la pandemia que ha cobrado vidas, ya que “las acciones precisas y conjuntas tardaron en aparecer (...) mientras (que) en algunas, nunca llegaron”.

Asimismo se indicó que, si bien se cancelaron visitas para proteger a la población, también se restringió “inhumanamente” la salida de estancias, lo que elevó las horas de hacinamiento en las celdas de por sí sobrepobladas, ya que 45.6% de la población privada de la libertad a nivel nacional comparte su celda con más de cinco personas, con lo que aumentó el riesgo de contagios.

Centros penitenciarios: vacunación contra Covid-19

Por otro lado, los datos proporcionados por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos dan cuenta que hasta el pasado 13 de abril, sólo se habían aplicado 1,731 vacunas al interior de los centros penitenciarios; 1,672 en centros estatales y 59 en federales, todas ellas a personas privadas de la libertad que aceptaron la vacuna.

Según cifras del INEGI, hasta 2019, en nuestro país se contabilizaban al menos 180,102 presos, de los cuales, 5,400 (3%) se trataban de personas adultas mayores de 60 años. Mientras que, para febrero de este año, los datos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana indicaban que la cifra total de personas en reclusión llegó a las 217,969.

Algunas de las dosis contra el Covid-19 para personas presas se han aplicado en al menos 16 entidades como Baja California; Chiapas; Durango, entre otras. 

En tanto, el gobierno de la Ciudad de México también dio a conocer que este mes iniciará la vacunación para adultos mayores de 60 años que se encuentran privados de la libertad, sin embargo, no se dio una fecha concreta.

Liberaciones

Por otro lado, lo documentado por Asilegal también señala que a inicios de este mes de abril se han otorgado 3,972 preliberaciones en 13 estados por el Covid-19; la gran mayoría, 2,783, en el Estado de México; 361 en Durango y 321 en la Ciudad de México.

Por otra parte la ONG han identificado 21 incidentes de violencia en centros de reclusión de 15 estados, desde que dio inicio la pandemia de coronavirus.  

“Así como las personas privadas de libertad han adolecido como ningún otro grupo poblacional los estragos de la pandemia. Se les quitó el trabajo, el deporte, la salud, el acceso a visitas familiares, visitas íntimas, y el simple hecho de salir a tomar el sol y, aún así, el esquema de vacunación mencionado por Hugo López-Gatell, el pasado 2 de febrero, solo contempló a las personas mayores de 60. Esto no es suficiente y, a largo plazo, dañino para el resto de la población”, añadió Asilegal.

Se recordó que el contexto de deficiencias de servicios de salud en el 40% de todos los centros penitenciarios del país, así como la sobrepoblación de los centros estatales hizo impensable la posibilidad de la sana distancia desde el inicio.

maritza.perez@eleconomista.mx