Según cifras de la Unidad de Política Migratoria, Registro de Identidad de Personas de la Subsecretaría de Derechos Humanos, Población y Migración de la Segob, de enero a noviembre del 2020 se habían detectado a 80,926 migrantes que se adentraron de manera ilegal a nuestro país.

Y aunque representa 54% menos casos que lo contabilizado en el mismo periodo del 2019, los números indican que 62% de los migrantes detectados en el 2020 ya fueron deportados a su país de origen. Ello, pese al cierre de fronteras suscitado por la pandemia del coronavirus y los riesgos de contagio para las personas en movilidad.

Del total de personas migrantes devueltas por México (50,470), la gran mayoría, 48,346 (96%), regresaron a su lugar de origen a través de un retorno asistido y 2,124 (4%) fueron deportadas.

Los migrantes provenientes de Honduras (49.1%), Guatemala (39.4%) y El Salvador (7.3%) representaron el mayor número de deportaciones desde México. En tanto que, hasta noviembre pasado, 36,454 personas extranjeras habían solicitado refugio en México.

En este contexto, organizaciones sociales defensoras de los derechos de los migrantes han advertido que la pandemia de Covid-19 ha dejado sin protección a las personas en tránsito migratorio, incluidas aquellas que son expulsadas desde Estados Unidos y que se encuentran en la frontera norte de México en espera de realizar trámites para ser refugiados en el país vecino del norte.

Cabe destacar que el riesgo de contagio para las personas migrantes se incrementa en lugares de detención y en espacios cerrados, pequeños y comunes, donde es difícil mantener la llamada sana distancia para evitar el contacto con otras personas, aunado a las malas condiciones de la detención en sí.

Finalmente, en los últimos 11 meses del 2020, la Secretaría de Gobernación contabilizó al menos 170 migrantes víctimas de delitos, de los cuales 26 eran menores de edad.

Entre los ilícitos que sufrieron los migrantes en su paso por nuestro país, en primer lugar se encuentran aquellos relacionados con el tráfico ilegal, con 79 víctimas; seguido de los robos (45); trata de personas con otros fines (18); extorsión o chantaje (9); abuso de funciones (8); secuestro (2); otros actos contrarios a las leyes u otras disposiciones sobre menores (2); y retenciones ilegales (1), entre otros. Cabe destacar que un migrante pudo ser víctima de más de un ilícito.

Enfrentan riesgos durante su espera para recibir asilo

El programa “Quédate en México” del gobierno de Estados Unidos somete a niños, niñas y adultos a daños graves y continuos, como el secuestro, la violación, robos a mano armada, extorsión y otros delitos cometidos contra migrantes enviados a nuestro país, alertó un informe de la organización internacional Human Rights Watch.

Titulado “Como si me estuviera ahogando”, el reporte expone que las personas colocadas en los Protocolos de protección migratoria (MPP por sus siglas en inglés) o mejor conocido como “Quédate en México” corren el riesgo de sufrir daños graves en el país, como agresión sexual y otros ataques violentos, a menudo a manos del crimen organizado.

El informe a cargo de HRW, el Programa de Derechos Humanos y Trauma de Salud Mental de la Universidad de Stanford y la Clínica de Defensa Familiar e Infantil de la Universidad de Willamette, señala que dicho programa, en el cual las personas que buscan asilo en EU deben esperar en México y regresar a la Unión Americana para audiencias en los tribunales, “es todo menos protector”.

Ello, debido a que las autoridades estadounidenses han enviado a personas a algunas de las ciudades más peligrosas de México y las han expuesto.

Se plasmó que las personas entrevistadas, incluidos los niños, describieron ser víctimas de delitos, y en muchos casos los ataques fueron cuando llegaban a México después de su colocación inicial en el MPP o cuando regresaban de las audiencias, o dejaban los refugios para migrantes donde se alojaban.

En este contexto, se detalló que Human Rights First, una organización defensora de derechos humanos, ha rastreado más de 1,100 casos denunciados de asesinato, violación, secuestro, tortura y agresión de personas enviadas a México bajo el MPP.

Por otra parte, se identificó que después de cada audiencia, familias enteras fueron encerradas en celdas de detención a menudo sobrepobladas, con hombres y adolescentes separados, a veces durante la noche o más, antes de que los funcionarios estadounidenses los devolvieran a México.

maritza.perez@eleconomista.mx