Una parte del tramo elevado de la Línea 12 del Metro de la Ciudad de México colapsó posiblemente por una “falla estructural”, revela el informe preliminar del peritaje externo realizado por la certificadora internacional Det Norske Veritas (DNV-GL). El incidente del pasado 3 de mayo provocó la muerte de 26 personas y 106 heridos.

“Lo anterior, nos permite plantear de forma preliminar que el incidente fue provocado por una falla estructural, asociada al menos a las siguientes condiciones identificadas hasta ahora: Deficiencias en el proceso constructivo: proceso de soldadura de los pernos Nelson; porosidad y falta de fusión en la unión perno-trabe; falta de pernos Nelson en las trabes que conforman el conjunto del puente; diferentes tipos de concreto en la tableta; soldaduras no concluidas y/o mal ejecutadas; supervisión y control dimensional en soldaduras de filete”, resume el predictamen de la empresa noruega contratada por el gobierno capitalino.

Durante el evento de presentación del primero de tres reportes —las conclusiones del peritaje serán dadas a conocer el próximo 30 de agosto—, Claudia Sheinbaum, jefa de Gobierno de la Ciudad de México, decidió que no respondería preguntas de la prensa.

La funcionaria informó que se integrará un “comité técnico de refuerzo y rehabilitación de la Línea 12”, que en aproximadamente un mes presentará el proyecto ejecutivo respectivo para iniciar los trabajos que permitan poner nuevamente en operación la llamada Línea Dorada.

Eckhard Hinrichsen, director general de DNV México, aclaró que el documento entregado a las autoridades capitalinas es un reporte preliminar, no las conclusiones del peritaje externo.

“Seguimos con la Investigación en varios frentes”, expresó Hinrichsen.

Jesús Esteva Medina, secretario de Obras y Servicios del gobierno de la capital del país, se limitó a dar lectura a tres puntos del reporte: el resumen de las actividades desarrolladas en la fase 1, los hallazgos preliminares y las actividades a seguir.

Resultados premiliminares

El reporte indica que hubo deficiencias en el proceso constructivo, soldaduras no concluidas y mal ejecutadas, y deformación y fractura en las vigas, entre otras posibles causas del colapso.

Las fotografías contenidas ilustran “pernos con remanente de protección cerámica para la ejecución de la unión entre perno y viga. Los pernos presentan deficiencias en las superficies observadas en la unión, además las distancias entre los pernos no son equidistantes por lo cual no cumple con el diseño”.

También se muestran detalles de los “pernos porosos”, e informa que DNV continúa evaluando la calidad de la “soldadura y la falta de fusión”.

“Se observan fracturas en los elementos de los sistemas de contraventeo, con desprendimientos de material de los refuerzos, fracturas en las almas (de las tres trabes descritas anteriormente) y en soldadura de la junta de conexión en la trabe de Bifurcación con Trabe Lado Norte y en soldaduras adyacentes”, cita el reporte.

El informe detalla que hubo un “desplazamiento de las trabes, el cual permitió observar concretos diferentes y algunos de los pernos desoldados de las trabes, estos pernos denotan una deficiencia en el proceso de soldadura aplicado. Además, se observan diferentes tipos de concreto en la tableta, presumiblemente debido a la posición por diseño de pernos y por modificación en condiciones de campo”.

En las secciones que colapsaron, agrega, hay evidencias de que no tienen la totalidad de los pernos requeridos en el plano de diseño y de huellas de soldadura de pernos posiblemente soldados, que presumiblemente se desprendieron tras el incidente.

Y que se observó en la sección de la trabe sur del lado oriente, la cual se inspeccionó ya en el taller de resguardo, una inconsistencia en cuanto al número de pernos instalados   

En las fotografías incluidas se observa, en efecto, por ejemplo, que mientras una sección de la trabe tiene doce pernos, otra solamente tres.

Como parte de los hallazgos, el informe refiere que, derivado de la revisión física y documental, “DNV está en proceso de revisión de la información complementaria, relacionada con posibles reparaciones y rehabilitaciones realizadas posteriores a la construcción (...) y con el impacto de la operación cotidiana sobre la estructura”.

Ebrard y Mancera se deslindan de colapso

En cuanto se hizo público el informe preliminar sobre las causas del colapso en la Línea 12 del Metro de la CDMX, que apuntan a una falla estructural de la obra, Marcelo Ebrard, jefe de Gobierno de la capital cuando se construyó la Línea Dorada, informó que no tomó decisiones solo.

Todas las decisiones sobre trazo, diseño, construcción y supervisión de la Línea fueron tomadas bajo criterios de eficiencia y conveniencia técnica, de manera colegiada”, cita su posicionamiento al respecto, que difundió vía Twitter.

El hoy secretario de Relaciones Exteriores dijo que permanecerá atento a los avances de la investigación de DNV, “particularmente a las respuestas a las líneas de investigación planteadas” en el citado informe “y sobre las cuales se indagará en los próximos meses”.

En sus consideraciones, precisó: “a fin de gestionar la edificación de una obra de una manera eficiente, transparente y pública, adopté los que, a mi juicio y desde el ámbito de mi competencia, eran los pasos adecuados a seguir:

“Realizamos una consulta ciudadana sobre conveniencia de construcción y destino de la Línea. Mi gobierno lanzó una licitación pública internacional, de la cual resultó ganador un consorcio constructor integrado por dos empresas mexicanas y una francesa (ICA-Carso-Alstom). Constituimos una entidad pública desconcentrada con autonomía de gestión, Proyecto Metro, del que formaban parte más de 300 ingenieros. Instalamos un Comité Central de Obras (integrado por 30 funcionarios y expertos) y un Subcomité Técnico (constituido por 74 expertos en ingeniería) para la toma y aprobación de decisiones de índole técnico, presentadas por el consorcio constructor, entre las que destacan las relativas al trazo, diseño y construcción”.

Miguel Ángel Mancera Espinosa, quien sucedió a Ebrard en la jefatura del gobierno —2012-2018—, reiteró que durante su gobierno las instalaciones del Metro tuvieron mantenimiento, que sigue atento a la conclusión de la investigación en curso.

Cabe mencionar que en el oficio G5/003229/2017, de fecha 18 de agosto de 2017, firmado por Alberto Sánchez López, gerente jurídico del Metro, remitido al Senado se precisa que las causas de las deficiencias en el Sistema de Transporte Colectivo obedecen “esencialmente” a que “el mantenimiento está supeditado a la disponibilidad de los recursos presupuestales (...) las políticas de austeridad han reducido los montos de los presupuestos solicitados a este rubro; y en lo que respecta a los recursos humanos, la plantilla de personal compuesta por 278 trabajadores en el 2009, se ha reducido en un 27.36%, a 202 trabajadores, sin embargo, el universo de trabajo se ha ampliado por la puesta en operación de la Línea 12”.

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