Los grupos delincuenciales en México sí verán mermadas sus ganancias durante la contingencia sanitaria por el coronavirus (Covid-19). Sin embargo, de los 600,000 millones de dólares que obtienen al año de ganancias, apenas verían mermados sus ingresos entre 25 y 30%, debido a la reducción del consumo de drogas en Estados Unidos.

Así coincidieron Guillermo Valdés, exdirector del Centro de Investigación y Seguridad Nacional, y Samuel González Ruiz, extitular de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada de la extinta PGR.

Indicaron que los cárteles mexicanos con vínculos internacionales, como el de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), no detendrán la producción y exportación de drogas.

Samuel González expuso que en Colombia, no obstante que se han decretado medidas de aislamiento social por el Covid-19, la producción de cocaína base no se ha detenido.

“La delincuencia organizada trasnacional sigue produciendo; en Colombia sigue produciendo y distribuyendo. La importación y exportación no ha parado. El transporte hacia los países no ha parado, las aduanas siguen abiertas. ¿Qué sí ha parado? La distribución al menudeo; eso sí ha tenido un efecto durísimo en ciudades como Nueva York, Chicago”, planteó.

Indicó que en Estados Unidos hay 80,000 personas que mueren al año por sobredosis, por lo que al final de la contingencia sanitaria se verá el impacto que tuvo, pero la producción y el tráfico continuará con repercusiones mínimas.

“Los grandes cárteles son igual que las grandes empresas: pueden tener un mes paradas, pero tienen gran flujo de dinero. Al que le afecta es al distribuidor, ese que no está vendiendo”.

Mencionó que grupos locales como el Cártel de la Unión y Anti Unión Tepito sí podrían tener afectaciones, debido a que se reducirán sus actividades ilícitas como la extorsión en locales comerciales y el narcomenudeo.

Guillermo Valdés previó que en este periodo de contingencia seguramente continuarán las disputas entre grupos, por ejemplo, entre el CJNG y el Cártel de Santa Rosa de Lima en Guanajuato, y aprovecharán el momento para eliminar células locales rivales.

“Van a tener pérdidas, pero no los van a desaparecer; 600,000 millones de dólares al año, van a reducir 25 o 30% por la demanda en Estados Unidos. Sí es una afectación severa, pero sigue siendo un gran negocio y muy probable: se repondrán el año que entra”.

Guillermo Valdés consideró que los gobiernos, federal y estatales deben aprovechar este periodo para hacer trabajo de inteligencia sobre los grupos delictivos, a fin de atacar sus estructuras financieras.

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