Joaquín el Chapo Guzmán se convirtió en el enviado número 12 de alta jerarquía para ser juzgado en Estados Unidos, de casi 600 expedientes de peticiones que tienen la PGR y la cancillería a la fecha.

No todas las órdenes de localización, ubicación y captura hechas por la justicia de Estados Unidos a México para extradición de grandes cabezas del narcotráfico, como los cárteles de Guadalajara, Sinaloa o el Pacífico, Ciudad Juárez, Tijuana, el Golfo o Los Zetas, se han cumplido.

O los que surgieron tras la fragmentación que sufrió ese tipo de organizaciones que dieron origen a la Familia, los Caballeros Templarios, la Empresa, Guerreros Unidos, los Rojos, Jalisco Nueva Generación, entre otros, que se suscitaron a la par de la alternancia del poder, cuando el panista Vicente Fox forjó los operativos México Seguro, con los que se vinculó al combate a las Fuerzas Armadas y nació la Iniciativa Mérida.

Ahí arrancó la cooperación del gobierno de Estados Unidos, igual que hizo en Colombia y en países de América Central, debido a que los cárteles mexicanos asumieron el mando de rutas, cargas e ingresos a la Unión Americana.

Calderón declaró la guerra contra los cárteles de la droga y fue precisamente del 2006 al 2012 cuando se extraditaron 582 delincuentes, entre ellos algunos capos.

De acuerdo con informes, documentos y reportes de la cancillería, la PGR, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad, el Cisen y Gobernación, de 1998 al 2012 se extraditaron 909 procesados por diversos delitos.

Los mismos registros consultados exponen que el gobierno de Calderón logró con ello el incremento de recursos de la Iniciativa Mérida y además consolidó los respaldos para crear el Nuevo Sistema de Justicia Penal en México.

En el gobierno de Enrique Peña las extradiciones suman unas 200 y hasta ahora el más relevante es precisamente el Chapo Guzmán.

Entre los que se han enviado para ser juzgados por la justicia estadounidense, como capos, herederos o jefes de grupo, están Benjamín Arellano Félix en el 2012, capo del Cártel de Tijuana; su hermano Eduardo Arellano Félix, el Doctor, también en el mismo año, y Héctor Luis el Güero Palma Salazar, jefe, con el Chapo, del Cártel de Sinaloa en el 2007.

En el mismo paquete del gobierno de Calderón se fue Osiel Cárdenas, capo del Cártel del Golfo y forjador de su grupo de guardias personales con desertores y militares en activo de la Sedena que logró convencer, quienes dieron origen a los Zetas; además, Miguel Caro Quintero, enviado en el 2009.

Vicente Zambada Niebla el Vicentillo partió a en el 2010. Le siguió Jesús el Rey Zambada, ambos sucesores de Ismael el Mayo Zambada, así como Juan José Quintero Payán, un posible sucesor en el Cártel de Ciudad Juárez, mano derecha del extinto Amado Carrillo Fuentes, el Señor de los Cielos, ocurrido en el 2010.

Javier Torres el JT fue de los primeros en irse, para responder por delitos de conspiración criminal a Estados Unidos en el 2006, durante el segundo gobierno panista; era uno de los principales operadores del Cártel de Sinaloa. Siguió Mario Villanueva, el exgobernador de Quintana Roo, en el 2010; a fines del gobierno de Calderón se fue Sandra Ávila Beltrán, la Reina del Pacífico, en agosto del 2012.

En el 2015 partió para responder por las acusaciones Édgar Valdez Villarreal, la Barbie.