La Agenda 2030 que presentó este miércoles 26 de febrero el gobierno federal busca que México tenga, como máximo ese año, un sistema financiero saneado, eficiente y estable, y que haya crecimiento económico.

“Las finanzas públicas se habrán saneado mediante la consolidación de una tendencia superavitaria en la hacienda pública, el cese del endeudamiento y la consiguiente reducción progresiva de la deuda interna y externa”, plantea el documento.

En el auditorio de la Secretaría de Gobernación (Segob), funcionarios del gobierno federal encabezaron el lanzamiento de la Estrategia Nacional para la Implementación de la Agenda 2030, documento en el que la actual administración federal promete trabajar para que las finanzas del país fomenten la asignación de crédito y capital de acuerdo con las necesidades y particularidades de cada sector productivo y social, particularmente de poblaciones en situación de vulnerabilidad y de pequeñas y medianas empresas.

Se propone que, a partir de una visión integral de la política económica y una responsabilidad fiscal del Estado, “el funcionamiento de la economía mexicana garantizará un uso eficiente y sostenible, en términos financieros y ambientales, de los recursos naturales, así como la generación de medios, bienes, servicios y capacidades humanas para asegurar la prosperidad de todas las personas”.

El gobierno federal se comprometió en la Agenda 2030 a que la política económica tomará en cuenta las disparidades entre los estados y su implementación fomentará la reducción de las brechas regionales mediante el impulso de proyectos estratégicos de infraestructura y producción.

“El país crecerá a tasas suficientes para garantizar la creación de empleos suficientes y dignos, así como una mejora radical en los niveles de bienestar de sus habitantes con respecto a la situación de las últimas décadas. Lo anterior se logrará sin sacrificar los recursos que permitan satisfacer las necesidades de futuras generaciones, es decir, tomando en cuenta los principios de justicia intergeneracional”, menciona el documento.

Establece que como máximo en 2030, se habrá fortalecido el mercado interno y se observarán los resultados de una política laboral y salarial orientada no solo a estimular la creación de empleos dignos, sino que también fortalezca el poder adquisitivo del producto del trabajo.

"En 2030, todas y todos los jóvenes, así como las personas con discapacidad, tendrán garantizado su acceso a la educación en todos los niveles, hasta completar una formación de calidad que les brinde los elementos necesarios para acceder a un empleo digno que a la vez les permita contribuir al desarrollo comunitario y del país”.

En materia de empleos y salarios, la Agenda 2030 suscrita por el actual gobierno federal promete impulsar que las mujeres tendrán las mismas oportunidades laborales, el mismo salario y se desarrollarán de manera integral, en condiciones de igualdad con los hombres.

El documento establece que para 2030, “México habrá consolidado su capacidad financiera para hacer frente a los retos de desarrollo sostenible a través de un sistema tributario más simple, el cual facilitará el cumplimiento de las obligaciones fiscales. Dicho sistema será justo, sin tratamientos preferenciales ni regímenes fiscales especiales basados en criterios poco equitativos. Por el contrario, se privilegiará un régimen progresivo que permita mejorar la redistribución de los ingresos y que ayude a disminuir la desigualdad”.

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kg