En México, un país de ingreso medio y bajo, la pandemia de coronavirus contribuye a agravar el de por sí bajo nivel educativo que logran quienes asisten a la escuela y la desigualdad existente entre el tipo de servicios y los resultados que obtienen diferentes sectores de la población.

El reporte de la investigación “El Cierre de escuelas provocado por la Covid-19: consecuencias y condiciones para la reapertura”, realizado por Concepción Torres Ramírez, del área de Equidad y Derechos Sociales del Instituto Belisario Domínguez del Senado de la República, concluyó que el regreso a clases presenciales es una necesidad debido a los múltiples efectos negativos que tiene el cierre de escuelas, especialmente para los niños, niñas y adolescentes.

“Desde el punto de vista educativo la reapertura de escuelas es necesaria, pero exige un plan cuidadoso y gradual que se base no solo en el comportamiento de la epidemia a nivel local sino en las condiciones de cada plantel para ofrecer a los estudiantes seguridad frente a la enfermedad y certezas frente al reto educativo”.

Al valorar el efecto de la pandemia en los objetivos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible se indicó que “la proporción de niños que no son capaces de leer y entender un texto simple al final de la primaria habría pasado de 51 a 62.5%, lo cual representaría casi 7.6 millones de niños y niñas adicionales a los que ya se encontraban en esa condición antes de la pandemia.

“Dos de cada tres estudiantes que inician la secundaria podrían tener dificultades para leer o comprender textos adecuados a su edad, ubicándose por debajo del rendimiento mínimo. La estimación para México, planteada en tres escenarios, es que podría pasar de 44% a 56, 63 o 70%, por debajo de la media estimada para ALyC que pasaría de 55% a 65, 71 y 77%, respectivamente”, advirtió.

Por otro lado, se refirió que la pérdida de aprendizajes sería mayor para los estudiantes de bajos recursos en comparación con los más ricos.

Es decir, los alumnos “del quintil superior de ingresos” que pasan a secundaria “podrían tener, en promedio, casi tres años más de escolaridad que quienes se ubican en el quintil inferior”, se indicó en el análisis.

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