A seis días de que venza el arraigo de 40 días de los mexicanos Gabriela Dávila Huerta o Gabriela Dávila de Cuento, José Luis Kennedy Prieto; la canadiense Cynthia Anne Vanier o Cynthia Anne MacDonald Grau, y el danés Pierre Christian Flensborg, relacionados con el intento de refugiar en México al hijo del exlíder libio Muammar Gaddafi, Saadi Gaddafi, la Procuraduría General de la República (PGR) encontró más elementos de prueba.

Se espera que el 31 de enero el Ministerio Público de la Federación determine si consigna a quienes señala como integrantes de una red internacional que se dedica a ofrecer refugio en México, Estados Unidos, Canadá y otras naciones a prófugos o perseguidos por crímenes y delitos en sus países de origen, operaciones por las cuales cobran un alto precio.

Fuentes federales expresaron que a los mencionados se les prevé incrementar el glosario de delitos en la averiguación previa, que inició con trata de personas. Ahora sumarán falsificación de documentos, fraude, delincuencia organizada e incluso terrorismo, detención que motivó el beneplácito del gobierno de Estados Unidos en su momento.

Los ciudadanos implicados son mantenidos en el Centro de Investigaciones Federales ubicado en la colonia Doctores, mientras la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada trabajó reuniendo pruebas para robustecer el expediente y afianzar la causa.

En ese sentido, manifestaron las fuentes consultadas, la Procuraduría General de la República considera que se ha acreditado el delito. Informó que ellos mismos aceptaron que se dedican a diversas actividades, entre ellas la venta de boletos para transporte aéreo especializado.

Los implicados también reconocieron que operan como mediadores con personas cercanas a hombres y mujeres relevantes de la política que se encuentran inmersos en conflictos, a quienes les garantizan la adquisición de bienes inmuebles tanto en Estados Unidos como en México, Canadá, Centro y Sudamérica, mediando el pago de sus servicios.

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