Con la llegada del nuevo avión presidencial a México, el hangar construido en los últimos meses comenzará su vida útil, aunque podría mudarse en un periodo aproximado de cinco años.

Para el arribo del Boeing 787-8, llamado por el gobierno de Enrique Peña José María Morelos y Pavón, se construyó meses atrás un hangar en la plataforma que aún utiliza el Estado Mayor Presidencial, a un costado de la Terminal 2 del actual Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

Para esta obra se destinaron 977.7 millones de pesos, que quedaron finiquitados en el 2015. Este miércoles, la Presidencia de la República informó de manera oficial que el avión arribó al Hangar Presidencial a la 1:54 de la mañana procedente del aeropuerto Love Field de Dallas, Texas.

En los próximos días, la aeronave se utilizará para culminar la capacitación de pilotos, sobrecargos, mecánicos y personal de apoyo , detalló la dependencia federal .

El gobierno reportó, además, que una vez que concluya dicho proceso, y en fecha por definir , el nuevo avión realizará su primer vuelo oficial para transportar al Primer Mandatario y demás comitiva.

En la víspera, la Presidencia detalló que el actual avión Boeing 757, también conocido como Presidente Juárez (en su momento también el TP01) se mantendrá como parte de la flota aérea del Estado Mayor Presidencial, que fungirá como avión de respaldo cuando la nueva unidad se encuentre en mantenimiento.

Un argumento del gobierno es que el actual Hangar Presidencial fue inaugurado en 1974 y que su función ha sido superada con el paso del tiempo y las necesidades de espacio.

Sobre las obras en el actual Hangar Presidencial se ha expuesto que eran necesarias en términos de seguridad, funcionalidad y amplitud, en razón del tamaño y características tecnológicas del nuevo Boeing 787-8.

Cabe recordar que, para el 2020, estará funcionando parte del nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, por lo que el actual hangar tendría que ser trasladado, o al menos algunos de sus componentes, a la nueva obra. La Secretaría de Comunicaciones ha confirmado que componentes del actual hangar se podrán desarmar y trasladar.