La decisión del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) de revocar la convocatoria para elegir al próximo presidente del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de Morena vulneró los derechos políticos de sus militantes y como ciudadanos, afirmó la aspirante a dirigente nacional de ese partido, Bertha Luján Uranga.

“Nosotros sabemos quiénes han estado meciendo la cuna del Tribunal y a quién responden los intereses del tribunal. Todos aquellos que insistieron todos los días en echar abajo el padrón, en echar abajo el proceso electoral dentro de Morena, son cómplices de este atropello”, recalcó.

Luján Uranga aseguró que la lucha no termina allí, sino que tendrán que “levantar la autonomía y la independencia de Morena como partido y como movimiento”.

“Esto es lo que ocurre, cuando empoderamos a autoridades que luego, se vuelcan contra de nosotros y de los intereses de todos nuestros compañeros (…) Esperemos que sea un llamado de atención a nuestra militancia para que vean lo que ocurre cuando ponemos la justicia en manos de estos traidores, porque son unos traidores a la democracia, a la cuarta transformación y a la patria”, recriminó.

Visiblemente molesta dijo que lo que hicieron los magistrados es ilegal, por lo cual la historia los va a juzgar. Fue entonces cuando mencionó: “vamos a investigar su situación patrimonial, porque ahí es en donde están las ganancias, los dineros que ustedes reciben por este tipo de actitudes por este tipo de cuestiones”.

El miércoles 30 de octubre, la Sala Superior del TEPJF revocó la convocatoria emitida por la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena para renovar su dirigencia nacional.

Los magistrados consideraron que se afectó el derecho de las personas al sólo permitir participar a quienes se afiliaron antes del 20 de noviembre de 2017 y señalaron que el padrón no resulta confiable, no da certeza y certidumbre, para llevar a cabo el proceso interno, además de que se incumplió con el proceso de credencialización que el propio partido estableció en sus estatutos.

Una contadora que ha sumado en causas sociales

Antes, en entrevista con El Economista, en una oficina en el sur de la Ciudad de México, junto a una tienda de cubiertas para cocinas y baños, Bertha Luján se definió a sí misma como una mujer que en la vida ha tenido que participar en política como una oportunidad para servir a la gente.

Recordó que participó en organizaciones estudiantiles de la Universidad de Chihuahua en 1968.

Dijo que estudió contabilidad por una cuestión familiar pero pronto se unió a movimientos de trabajadores, donde aplicó sus conocimientos en la formación y operación de cooperativas populares, cajas de ahorros, empresas de autogestión y uniones campesinas, entre otras tareas.

En el año 2000, López Obrador la invitó a unirse a su equipo de gobierno y la nombró Contralora General.

Ahora busca la presidencia de Morena en una competencia que se ha caracterizado por un fuerte golpeteo y ruido político.

Sobre sus contrincantes en la lucha por la presidencia del CEN de Morena —la actual dirigente nacional Yeidckol Polevnsky, el coordinador de los diputados federales morenistas, Mario Delgado y el senador suplente Alejandro Rojas Díaz Durán— pidió observar qué tanta fuerza tienen en la base morenista, pues pueden tener presencia mediática, pero no necesariamente fuerza al interior de Morena.

Contó que en el juego político por la dirigencia nacional de Morena, han ocurrido muchos episodios. Algunos la han hecho reflexionar sobre sus compañeros de partido.

Eso ocurrió cuando Tatiana Clouthier escribió en una columna “demasiado poder concentrado en una sola familia”, al referirse a la de Bertha Luján y en el contexto en el que definía su apoyo a Mario Delgado en la lucha por la presidencia de Morena.

De este caso, Luján Uranga admitió que no le gustó el comentario, que lo vio fuera de lugar, sobre todo porque Luisa María Alcalde Luján, su hija, había trabajado muy cerca de Clouthier durante la campaña presidencial.

Es necesario poner orden en Morena

La contadora nacida en Chihuahua planteó que, en estos momentos, es necesario poner orden en Morena y lograr su institucionalización, lo cual implica construir una organización interna, con disciplina y orden.

En ese sentido mencionó que el partido busca poner reglas a la afiliación que les ayuden, tanto a controlar la gente que entra, como para actuar en los casos de personas que tienen que salir.

De acuerdo con lo que explicó, es necesario tener un “mecanismo de depuración legítimo”, así como uno de aceptación que tengan sus reglas perfectamente definidas, porque no están dispuestos a tolerar a militantes que, una vez llegando a un puesto de gobierno, cometan actos deshonestos.

Desde su perspectiva, ganar el poder político implicó también pérdidas para Morena. Al obtener tantos espacios políticos, lo que perdió fue estructura territorial, dijo Luján.

En ese sentido explicó que dadas las circunstancias electorales en las que ha competido ese partido de reciente creación, se dejó pendiente la tarea de construir los comités de base, para darle prioridad a los grupos de promoción y defensa del voto.

También dejaron de lado la capacitación. En una frase “descuidamos la construcción del partido-movimiento, ahí en el municipio, en la localidad, en el barrio”.

Además, cuando se ganaron elecciones, muchos dirigentes tuvieron encargos de gobierno. Por ello, “nuestras estructuras directivas se diezmaron”.

Durante los últimos meses el presidente Andrés Manuel López Obrador ha enfatizado su distancia de Morena. En ese sentido, la dirigente refirió que, si bien la figura del presidente es muy importante para el partido, ahora Morena debe plantearse reconstruirse sin el mandatario, pero sí teniéndolo como un signo de identidad o líder moral.

Sin embargo, Bertha Luján recalcó que es prioritario que crezcan los otros liderazgos.

Para lograr eso y para enfrentar los demás retos de Morena, dijo que ella lo primero que haría es retomar el objetivo básico de la organización, que es buscar la transformación del país y trabajar en la formación política de sus cuadros. Para esa empresa el elemento de cohesión es el proyecto: cambiar el país, lo cual implica cambiar de régimen, las instituciones y las conciencias, agregó Luján.

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