Más que pensar quién va a representar al Partido Acción Nacional (PAN), preocupa mucho qué es lo que va a representar el partido de cara a las elecciones de 2021, declaró Carlos Castillo López, hijo del ideólogo, Carlos Castillo Peraza.

Señaló que dentro del partido deben de darse procesos internos lo más equitativos posibles y una unidad, la cual considera sumamente necesaria.

También indicó que es preciso definir qué causas van a defender, así como con quien se van a aliar.

"Lo que le ha faltado a Acción nacional es hacer política hacia", refirió.

En cuanto al proyecto actual del partido, consideró interesante sumar una reforma estatutaria y trabajar más en temas donde esa organización se ha relegado como migración, medio ambiente y todos aquellos temas que inciden en la vida cotidiana de las personas.

Castillo López consideró que se requiere de un nuevo estatuto al interior del partido, que asegure e institucionalice una repartición del poder de manera equitativa y no basada sólo en alianzas de grupos al interior del PAN. 

¿Cómo contempla al PAN  y su proyecto actual?

—Sin duda alguna es momento de celebrar los 80 años del partido, pero mucho más que estar mirando hacia atrás o caer en pasados, creo que implica la oportunidad del partido para plantearse sobre todo los grandes temas del Siglo XXI.

—¿Cómo llega Acción Nacional a su 80 aniversario?

—Veo un partido que está en una media optimista, no iluso, si no muy consciente de los momentos que enfrenta y de la responsabilidad que tiene este México en el gobierno de Andrés Manuel.

—¿Considera que sólo unidos los partidos de oposición  pueden llegar a  ser un contrapeso, una oposición más fuerte?

—El mecanismo de alianza sobre todo en lo correspondiente a lo legislativo. Me parece en este momento fundamental, el punto es entorno a qué harías, y yo creo que ahí es el punto actual donde los partidos deben de aliarse frente a las instituciones, creo que hay una intención pensada de ir menoscabando los contrapesos institucionales al poder central y pues eso es un deber de la oposición  el frenar eso.

En ese deber, el PAN debe tener una posición, un papel protagónico, puesto que, como un actor indiscutible en la construcción democrática de México, debe ser un defensor indiscutible y de primera fila de las libertades, contrapesos e instituciones que hacen posible la democracia en este país. 

—¿De qué depende que Acción Nacional avance para obtener más espacios en el Congreso?

—Depende, en primer lugar, de que tenemos una agenda clara, propositiva y moderna frente a la ciudadanía, es decir,  si Morena va a empezar a perder espacios y no tiene una alternativa seria, eficaz ni constructiva, esos potenciales votos el PAN deben tener mucha claridad entre sus temas clave, en aquellas causas que va a abanderar y en los aliados de la sociedad civil, de la ciudadanía con los que va a entablar alianzas.

—¿Consideran reestructurarse de cara al 2021?

—Yo esperaría que sí, que hubiera procesos internos lo más equitativos posibles, precisamente no sólo como resultado de candidaturas, sino también de proyectos claros, serios y una unidad que todavía es sumamente necesaria, pero a mí más que pensar en quién va a representar el partido, me preocupa mucho qué es lo que va a representar el partido. Por ello, parte de un deber al que debería dedicarse el PAN en 2021 es a definir qué es lo que va a defender, cuáles son las causas que va a defender  y quiénes son los aliados con los que se va a sentar.

 

—¿Considera que en ése sentido se está haciendo lo necesario?

—Faltará ver cómo se resuelve la reforma estatutaria y también faltará ver cómo nos sumamos a los temas de nuestro tiempo, no es posible que en temas de matrimonio igualitario, feminismo, adopción, el partido  no tenga postura alguna o improvise posturas. Es clave el empezar  a sumarse a eso.

—¿Lo considera una de sus debilidades y fortalezas en comparación con la oposición?

—Creo que es una debilidad como oposición el no tener que hablar de las cosas; si internamente te da miedo hablar de los temas, pues hacia afuera es triste, de un partido achicopalado que es incapaz de  sumarse a los grandes debates de nuestro tiempo, porque es un partido que no funciona, que no decide, el PAN  necesita sumarse a los temas que a la ciudadanía le interesan.

—¿Qué suma el PAN como oposición política a 80 años de su fundación?

—Yo creo que sienta la capacidad de haber llevado a la práctica una política muy responsable, muy seria, una política que no se improvisa y que se prepara para ejercer su labor de oposición y de gobierno, eso no pasaba antes y eso es algo que el PAN de alguna manera instaló como una práctica  política, también el llevar a la práctica una política clave hacia los valores anteriores a lo político, como es la calidad humana y que son los mismos valores con los que el PAN tendría que empezar a discutir sobre los temas de nuestro tiempo.

A partir de esos valores es que puedes tener respuestas que no necesariamente reflejan la cerrazón a la apertura de grupos que simplemente se dan desde el partido, sino que reflejan la visión, la doctrina y la unidad del propio PAN; que es muy distinta a la de muchos grupos de los que se dan en  la oposición.

—¿En qué nivel consideras que se encuentra el prestigio moral del PAN?

—Como todo partido, que atraviesa por etapas de gobierno, como país caímos en temas delicados de corrupción, en temas tristes de ejercicio vertical del poder; obviamente estoy hablando de casos específicos, no estoy hablando de la generalidad, pero creo que ahorita hay un ejercicio más responsable o consciente sobre todo en los gobiernos locales en los que considero que hoy se vive mejor, en los que la ciudadanía se da cuenta, además de agradecerlo al partido continuamente como son los casos de Yucatán, Querétaro, Guanajuato o Chihuahua. Estos 80 años deben ser la oportunidad para mirar hacia adelante, de tener la capacidad de enfrentar el siglo XXI desde sus valores.