El fiscal general de Veracruz, Luis Ángel Bravo Contreras, confirmó la detención de cuatro elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del estado asignados en el municipio de Tierra Blanca, como presuntos responsables de la desaparición forzada de cinco jóvenes, el pasado 11 de enero.

Explicó que de los 35 elementos que fueron detenidos y puestos a disposición, sólo cuatro aceptaron haber detenido a los jóvenes debido a la velocidad inmoderada a la que conducían un vehículo, pero que los dejaron libres, y que incluso nunca se los subió a las patrullas.

Los jóvenes desaparecidos son: José Benítez de la O, de 24 años de edad; Mario Arturo Orozco Sánchez, de 27; Alfredo González Díaz, de 25; Bernardo Benítez Arróniz, de 25, y Susana Tapia Garibo, de 16. La última vez que se les vio fue el pasado lunes, en una gasolinera de Tierra Blanca, cuando policías municipales revisaban su automóvil, el cual posteriormente fue abandonado en el municipio de Medellín de Bravo.

Bernardo Benítez, padre de Bernardo Benítez Arroniz, pidió a las autoridades de Veracruz una investigación exhaustiva para que los oficiales detenidos puedan dar a conocer el paradero de los desaparecidos.

Sin embargo, el fiscal Luis Ángel Bravo Contreras, dijo que aún no hay confesiones por parte de los elementos policíacos que mantiene detenidos la Fiscalía General del Estado de Veracruz. Además, comentó que los cuatro agentes están detenidos porque aceptaron participar en la intervención del automóvil, pero no dieron aviso a sus superiores, además de que han caído en contradicciones en sus declaraciones.

Aseguró que están abocados a buscar a los desaparecidos con vida, por instrucción directa por parte del gobernador del estado, Javier Duarte de Ochoa, y añadió que para ello se conformaron 11 grupos de 100 personas, entre elementos de la Marina Armada de México, Ejército, elementos de la Fuerza Civil y la SSP de Veracruz, quienes están buscando a los jóvenes.