Sin previo aviso, el gobierno federal no ha renovado los contratos temporales de cientos de médicos, enfermeras y demás trabajadores de la Salud que, por más de un año, han sido los principales combatientes de la pandemia de coronavirus, y quienes hoy piden que se cumpla la promesa del presidente Andrés Manuel López Obrador de otorgarles una plaza fija en el sector salud.

Fue a partir del 16 de junio pasado que personal de salud contratado de manera temporal y que ha laborado en centros médicos de la Secretaría de Salud federal, el Seguro Social, el Ejército, entre otros, denunció la cancelación masiva de sus contratos, sin que hasta el momento se le confirme una posible recontratación de manera fija.

Francisco Martínez, enfermero general y quien por un año dos meses trabajó en el Hospital de especialidades de Juchitán, Oaxaca, —lugar reconvertido en una unidad Covid para pacientes en estado crítico—, lamentó que luego de entregarse de lleno a la atención de pacientes durante la crisis sanitaria, de la noche a la mañana, hayan prescindido de sus servicios, sin explicación o previo aviso.

Relató que fue a partir del 16 de junio cuando él y otros 39 compañeros, entre personal médico, de enfermería y afanadores, contratados exclusivamente para área Covid, se quedaron sin trabajo ya que, un día antes, sólo se les aviso que su contrato había culminado.  

“Tenemos la incertidumbre de qué pasará con el personal que estuvo laborando durante la pandemia (...) Ninguna autoridad sanitaria se ha acercado a nosotros, para saber qué pasara”, dijo.

Martínez comentó que el 26 de mayo pasado les avisaron que los pacientes que todavía se mantenían en la unidad iban a ser transferidos a otro hospital, ya que el hospital sería entregado al Instituto de Salud para el Bienestar, o los servicios de salud de Oaxaca.

“Sin decirnos nada con anticipación, llego la culminación de nuestro contrato y no nos dijeron nada. Queremos ver si la palabra o el mandato que dio el presidente de la República durante el inicio de la pandemia será válido, porque la información que nos estaban dando era muy difusa”, resaltó.

El enfermero, que antes de la pandemia trabajaba en una clínica particular, destacó que las ganas de apoyar fueron las que hicieron que, por iniciativa propia y por vocación, se uniera a la lucha contra el coronavirus al ingresar en abril del 2020 al hospital de especialidades, que entonces era administrado por el Ejército.

Todo ello bajo con un contrato temporal, con un sueldo de 7,800 pesos, que incluía un seguro de vida, y algunos bonos. En total, dicen haber firmado tres contratos desde entonces.

Añadió que tras exigir respuestas al gobierno federal en estos días, la única respuesta es que “puede haber recontratación”, sin embargo, dijo, se les entregó un finiquito de 12,000 pesos.

Última quincena

Por su parte, Luis, un joven médico recién egresado de la Universidad de Puebla, y quien durante la crisis de contagios de enero pasado ingresó a laborar a una unidad habilitada para pacientes con Covid, en la clínica 161 del Seguro Social en la CDMX, describe que también fue a partir del 16 junio cuando ya no fue renovado su contrato. 

Luis explicó que su “contrato no especifica el tiempo, solo que era 08 Covid. Cada 15 días se renovaba, tanto para médicos, enfermeros, personal de limpieza y trabajadores sociales”. 

Dicho contrato, agregó, incluía el sueldo, seguro de vida, algunos bonos y el bono Covid, en total, cerca de 19,000 pesos.

“Fue el 15 de junio que se nos avisó que a partir del 16 se liberaba a todos los médicos contratados por Covid (...) Por órdenes de la delegación del IMSS, que argumentó falta de recursos”, señaló.

Luis detalló que en dicha unidad laboraban siete médicos, y unas 35 personas entre personal de enfermería, camilleros y personal de limpieza, también se quedaron sin empleo.

“Sí éramos útiles, nuestra jefa no quería que nos liberaran porque estábamos atendiendo a pacientes que en caso de que no estuviéramos se iba a dispersa a otros consultorios (...) Fue algo muy repentino, y al menos en otras delegaciones paso lo mismo, yo creo que cerca de 200 personas se quedaron en la misma situación”, subrayó.

“Tengo la esperanza de que esta quincena nos soliciten para volver a trabajar, no es una seguridad (...) pero la promesa del presidente es lo que nos molesta, se ve bien y se escucha bonito (...) Si no alzamos la voz la gente no se va a enterar que muy probablemente es una mentira”, sostuvo.

Según declaraciones de los propios funcionarios de salud a nivel federal, durante el 2020, para enfrentar la epidemia provocada por el Covid-19, se buscó reclutar a unos 50,000 profesionales de la salud, bajo la promesa de que todos ellos tendrían una plaza fija una vez superada la emergencia sanitaria.

Previo a la llegada de la pandemia, el aumento del personal de salud y su basificación había sido una de las promesas del presidente López Obrador, con una meta de 87,000 trabajadores de la salud basificados para el 2024, fecha en la que concluye su sexenio.

maritza.perez@eleconomista.mx