El 6 de junio de 2021 se celebrarán las elecciones más grandes de la historia por la cantidad de cargos que se renovarán en México. Se espera elegir cargos populares en 32 estados, entre ellos 500 diputados federales, 15 gubernaturas, 1,063 diputaciones locales de 30 congresos y la jefatura de 1,926 ayuntamientos en 30 estados a través del voto ciudadano. No hay duda de que las redes sociales serán parte fundamental de las contiendas electorales, pero ¿cómo funcionará la propaganda política en las plataformas digitales durante este periodo electoral?

Derivado del escándalo de Cambridge Analytica, relacionado con la manipulación del electorado a través de la publicidad en redes sociales, plataformas como Facebook, Instagram y Twitter modificaron sus políticas de privacidad y de uso para mejorar sus servicios de transparencia en 194 países, al mismo tiempo que han respondido a la presión de gobiernos incluido el de México, que han solicitado la rendición de cuentas acerca de la compra de publicidad con fines políticos y el uso de bots.

Los gobiernos de distintos países han presionado a los fundadores de distintas plataformas sociales para transparentar las prácticas y exigir el cuidado de los datos privados de los usuarios que hacen uso gratuito de estos servicios digitales.

Todo esto es consecuencia del escándalo que involucró a Facebook durante el proceso electoral de Estados Unidos de 2016, en el caso Cambridge Analytica, en el que la empresa que le da nombre al expediente utilizó los datos de cientos de miles de usuarios de la red social fundada por Mark Zuckerberg para generar estrategias que habrían beneficiado al entonces candidato presidencial Donald Trump en su victoria por la presidencia. 

Nuevas políticas de Facebook e Instagram

Facebook Inc. regula los anuncios sobre temas sociales, elecciones o política como parte de las acciones para mejorar la transparencia y la integridad de las elecciones tanto en Facebook como en Instagram. Cualquiera que desee promover este tipo de anuncios en ambas plataformas deberá superar un proceso de autorización, mismo que está disponible para anunciantes que residan en México (país objetivo del anuncio).

La propaganda electoral deberá incluir una asignación de responsabilidad con el nombre de la persona, institución o entidad que costeará el anuncio, de lo contrario será pausado, rechazado y posteriormente se enviará a una biblioteca de anuncios (misma que sirve como un recurso de transparencia que permite ver los anuncios en todas las apps y los servicios de la plataforma) hasta que el responsable supere el proceso de autorización.

Cuando te cruces con publicidad de algún candidato en Facebook o Instagram, que no te extrañe la leyenda “Pagado por”, que te informará sobre el origen del anuncio político. Esto es parte de una obligación de transparencia sobre dicho gasto realizado en redes sociales.

Además, también podrás consultar el número de anuncios que realizan los partidos políticos o sus candidatos a través de la biblioteca de anuncios de Facebook para vigilar el gasto que ejercen durante la campaña electoral.

Twitter prohíbe la propaganda política pagada

En Twitter la dinámica es diferente, puesto que la plataforma de mensajes de 280 caracteres prohíbe en todo el mundo, incluyendo México, la promoción de contenido de carácter político, decisión que la compañía argumenta haber tomado con base en su creencia de que “el alcance de los mensajes políticos se debe ganar, no comprar”.

Twitter define el contenido de carácter político como “aquel que hace referencia a un candidato, partido político, funcionario gubernamental electo o designado, elección, referéndum, medida sometida a votación, ley, normativa, directiva o fallo judicial”.

Cualquier anuncio que cuente con estas características, incluidas las peticiones de votos, solicitudes de apoyo financiero y promoción a favor o en contra de los tipos de contenido de carácter político no serán consideradas para ser promocionadas mediante el pago a Twitter.

Si eres usuario de la red social del pajarito azul, no serás víctima del ataque propagandístico que en épocas electorales invade los medios de comunicación tradicionales con los rostros, mensajes y logotipos de partido y candidatos que desean ocupar algún cargo público. Pero ojo: se trata de anuncios pagados, porque los mensajes orgánicos publicados por los usuarios en la red seguirán ahí, regidos por otra política de uso de Twitter.

Será durante los meses de abril, mayo y principios de junio cuando los mexicanos seremos el blanco de cientos de mensajes políticos que inundarán los tableros principales de Facebook e Instagram, que sin duda brindarán mayor transparencia respecto a los responsables detrás de cada uno de estos, mientras que en Twitter no se podrá visualizar propaganda electoral patrocinada

Se espera que, con los cambios en las políticas de las principales plataformas digitales, las campañas electorales se vuelvan más transparentes y se eviten interferencias en el proceso electoral en México desde las redes sociales.

kg