Morelia, México.-La "caravana del consuelo", convocada por el poeta Javier Sicilia para denunciar la violencia en México y exigir cambios en la estrategia antidrogas, llegó la noche del sábado a Morelia en su recorrido de unos 3,000 km que culminará en la fronteriza Ciudad Juárez.

Tras iniciar en Cuernavaca y hacer escalas en Ciudad de México y Toluca (centro), la caravana de unos 15 autobuses y varios vehículos llegó al caer la noche a Morelia (oeste), donde unas mil personas la esperaban en una verbena, con grupos de música tradicional y de protesta, constató la AFP.

La caravana llegó a la plaza central de Morelia, donde la noche del 15 de septiembre de 2008, cuando una multitud festejaba la fiesta Independencia, fueron detonadas dos granadas que dejaron ocho muertos en un atentado inédito y atribuido a narcotraficantes.

Sicilia fue recibido con pancartas de apoyo y gritos "estamos contigo!" y "ya estamos hasta la madre (hartos)!", que se ha convertido en el lema de la protesta.

Entre la multitud se encontraba Mario Bautista, un ex jefe policial que fue detenido hace dos años acusado de dar protección criminales pero que fue absuelto y que ahora está desempleado y con un hijo asesinado por el crimen organizado

"Estoy aquí porque he visto cómo las autoridades no han respondido, injustamente acusan a algunos y a los criminales los dejan, a mi el crimen organizado me mato a mi hijo", dijo Bautista a la prensa.

La manifestación arrancó por la mañana en Cuernavaca, donde reside Sicilia y en cuyos suburbios su hijo y seis personas más fueron asesinados en marzo pasado, y su destino es Ciudad Juárez, la más violenta de México. Es la tercera movilización que encabeza el poeta.

"Vamos rumbo a la ciudad más dolida y símbolo de este país, afectado por una guerra que no es la suya", dijo Sicilia en un mitin en Ciudad de México.

En México se han registrado más de 37,000 muertes violentas desde diciembre de 2006, la mayoría en ajustes del cuentas de los cárteles de las drogas y un menor número en operativos federales.

La caravana denuncia la violencia desatada por narcotraficantes y demanda al gobierno, que mantiene un operativo antidrogas con más de 50.000 militares, un cambio de estrategia.

"Esta caravana es la respuesta a la noche que nos han impuesto con esta guerra", dijo Sicilia.

Michoacán, donde actúa el cartel de La Familia, fue escenario en a finales de mayo de enfrentamientos entre grupos rivales del narcotráfico y de criminales con elementos del Ejército, destacados en la región de Tierra Caliente.

Estos enfrentamientos provocaron el éxodo de unas 2.000 personas, que pasaron días en improvisados albergues en otras comunidades y la capital.

Michoacán fue uno de los estados donde se empezaron a presentar hechos de violencia extrema ligados al crimen organizado y donde fueron desplegados los primeros contingentes militares como parte de la estrategia antidrogas del presidente Felipe Calderón, originario de Morelia.

Sicilia es acompañado por activistas de ONG's, ciudadanos y familiares de personas que han muerto a consecuencia de la ola de violencia que sacude al país.

La caravana continúa el domingo en San Luis Potosí, donde un agente de la aduana estadounidense de misión en México fue asesinado en febrero. El lunes estará en Zacatecas y en la noche en Durango, donde se descubrieron desde abril fosas clandestinas con 226 cadáveres.

El martes llega a Monterrey, polo industrial del norte convertido en campo de batalla de los cárteles y desde donde el miércoles partirá a Chihuahua, capital del estado del mismo nombre, antes de enfilar el jueves hacia Ciudad Juárez.

En esa ciudad de 1,2 millones de habitantes, la más violenta de México (más de 3,100 homicidios en 2010), se firmará el viernes un pacto por la paz. El sábado Sicilia cruzará brevemente la frontera para presidir un mitin en la vecina ciudad estadounidense de El Paso (Texas).

BVC