Andrés Manuel López obrador ofreció impulsar el crecimiento económico y la generación de empleos en México como la única vía para garantizar la seguridad pública.

"Abrazos, no balazos", resumió el candidato de la coalición Movimiento Progresista a la Presidencia de la República al presentar su propuesta en materia de combate a la inseguridad y a la violencia.

La República amorosa es honestidad y justicia".

Tras diagnosticar, en su habitual conferencia de prensa mañanera, que la violencia y el desempleo son los más graves problemas nacionales, dijo tener claro que si no se garantiza la seguridad pública resulta ociosa cualquier nueva propuesta de nación.

"Con toda claridad sostengo que vamos a resolver la crisis de inseguridad y de violencia. Hago el compromiso de serenar al país".

Y lo hará, detalló, con una nueva estrategia, sin medidas coercitivas y bajo el principio de que la paz y la tranquilidad son fruto de la justicia.

La solución de fondo al problema de la seguridad, la más eficaz, humana, y probablemente la menos cara, amplió, pasa por combatir el desempleo, la pobreza, la desintegración familiar, la pérdida de valores, y por ofrecer alternativas a millones de jóvenes que han sido excluídos del desarrollo y el bienestar.

Está más que demostrado, relató, que no basta con la militarizació, cárceles, leyes más severas o mano dura porque la violencia no se resuelve con más violencia, sino mejorando las condiciones de vida y de trabajo de la población y atendiendo, en especial, a los jóvenes.

"Vamos a ir casa por casa incorporando a los jóvenes al trabajo y al estudio porque hay millones que, obligados por las circunstancias, están a punto de tomar el camino de las conductas antisociales".

Aseguró que su gobierno habrá de guiarse por el principio de "nadie al margen ni por encima de la ley.

Fue enfático al establecer que "no se perseguirá a una banda para proteger a otra. No habrá impunidad"

Al preguntarle si se refería a que el gobierno federal protege al cártel del Chapo Guzmán, respondió no tener evidencias de eso pero que es del dominio público que desde los gobiernos federal, estatales y municipales se brinda protección a bandas criminales, lo que se terminará de llegar a la presidencia de México.

En su eventual gobierno, prometió, las autoridades de seguridad pública y procuración de justicia serán hombres y mujeres rectos, de inobjetable honestidad e incorruptibles, además de que habrá mando único y coordinación del gobierno federal con las autoridades estatales y municipales.

Entre otras medidas, planteó que se creará una nueva policía federal nacional que, de manera gradual, se hará cargo de las tareas de seguridad pública que hoy desempeñan el Ejército y la Marina al margen de la Constitución.

Aumentarán los sueldos de los agentes de todas las corporaciones policiacas; el gobierno dejará de ser, por autoritarismo u omisión, el principal violador de derechos humanos, y se atenderá a familiares de víctimas de la guerra contra el narcotráfico.

Habrá una sola oficina de inteligencia para el combate al crimen organizado; se seguirá la pista al blanqueo de dinero en la red financiera de México y del mundo, así como en empresas nacionales y extranjeras, y se solicitará con firmeza al gobierno estadounidense que se abstenga de hacer en territorio nacional labores de inteligencia y de introducir armas o dinero.

Finalmente, la propuesta de López Obrador contempla establecer un sistema nacional de salud para atender el grave problema de la drogadicción.

Por la tarde, el candidato presidencial de la izquierda se presentará en Apizaco, Tlaxcala, y Cholula, Puebla.

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RDS