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¿Por qué una recuperación tan veloz?

Opinión
Desde el 8 de abril en que se anunció la tregua y una posible negociación de paz entre Irán y los Estados Unidos, las bolsas en el mundo se las arreglaron para instrumentar uno de los rallies más veloces de la historia. La sensibilidad de los mercados a las noticias en los dos meses que van desde el inicio de la guerra es realmente insólita.
Los principales índices en Estados Unidos alcanzaron máximos en un espacio de apenas tres semanas, con aumentos importantes cercanos al 3.0% en promedio por semana. El nivel al que llegaron las bolsas tal vez no es tan impresionante, pero la velocidad de la recuperación sin duda lo es. La tradición dicta que las bajas son súbitas y veloces, y que las recuperaciones tienden a ser lentas cuando hay eventos disruptivos como el que vimos en marzo. Sin embargo, ahora no sucede lo mismo.
Los rendimientos en lo que va del 2026 no parecen nada afectados hoy en día. El índice S&P500 de Estados Unidos que había subido solo 0.5% antes de la guerra y durante la misma descendió -1.4%, ha recuperado en las últimas dos semanas 3.7%, para ubicarse en nuevos máximos. Lo mismo podríamos decir del índice Nasdaq.
En una muestra de bolsas por país, la recuperación es asombrosa en algunos casos; por ejemplo, la Bolsa de Corea del Sur, en dónde después de un tropiezo de 6.6%, la reacción durante la tregua ha sido un aumento de 9 por ciento. La mayoría de los mercados emergentes ha tenido una reacción similar, quizás solo algunos mercados europeos han sufrido por su alta dependencia del petróleo que proviene del Estrecho de Ormuz.
A nivel de sectores, la rotación que se observó entre enero y febrero con preferencia sobre acciones de sectores cíclicos como Materiales o Consumo discrecional, así como el temor de la sustitución de empresas de software por parte de nuevas aplicaciones de Inteligencia Artificial (IA) que afectó fuertemente al sector tecnológico, se perdió por completo entre marzo y abril. En dicho período, por razones fáciles de explicar, el sector de Energía observó una ganancia súbita de dos dígitos.
En las últimas tres semanas hay una reversión total. Tan solo en el último mes el sector que más ha ganado es el de Tecnología, (14%) impulsado fuertemente por el regreso de la temática IA.
A pesar de los números, el avance tiene algunos elementos que no son tan convincentes. Esto incluye bajos volúmenes, un sentimiento de los inversionistas moderado y un pequeño grupo de acciones liderando el impulso. Por ejemplo, solo alrededor de la mitad de los componentes del S&P 500 cotizaban por encima de sus promedios móviles de 50 días cuando el índice marcó un récord la semana pasada. Eso está muy por debajo de los niveles observados cuando el índice alcanzó su último máximo histórico en enero.
Otra señal menos entusiasta es el volumen de operación de las acciones del S&P 500 que este mes ha estado un 11 % por debajo del promedio de los últimos seis meses. Otra más es que el sentimiento de los inversionistas sigue siendo negativo en varias encuestas que realizan corredurías en Nueva York.
Todo parece indicar que los inversionistas están dispuestos a subirse al mercado con la mejor provocación, dejando a un lado una reflexión sensata sobre el descuento que habría que pagar por el futuro. Simplemente el ajuste de precios al alza vuelve a niveles previos al conflicto.
En los próximos días conoceremos los reportes financieros de las empresas incluyendo ya el mes de marzo. Los conocidos hasta ahora han resultado favorables. Si el patrón persiste, pueden mantenerse los dimes y diretes entre el gobierno iraní y el de Estados Unidos, lo más seguro es que las bolsas perderán poco en esta etapa de paz nebulosa si las ganancias muestran poca afectación.
*Rodolfo Campuzano Meza es director general de INVEX Operadora de Fondos de Inversión.