Andrés Manuel López Obrador reconoció que durante su gobierno se ha exacerbado la violencia contra mujeres y niñas en su expresión máxima, el feminicidio. Al mismo tiempo celebró la baja de otros delitos de bajo impacto y negó que el país esté militarizándose con los despliegues de la Guardia Nacional.

Al reconocer que el desarrollo nacional del país depende en buena medida de la reducción de la violencia, el presidente López Obrador defendió que su administración busca generar paz a través del otorgamiento de empleos, atendiendo a los jóvenes, haciendo realidad el derecho a la educación, y combatiendo a la pobreza. 

En la presentación de su primer informe trimestral 2021, desde el Fondo Histórico ‘Antonio Ortiz Mena’ de Palacio Nacional, y acompañado de su gabinete, el mandatario aseveró que su gobierno ha actuado con profesionalismo, perseverancia y coordinación en el pleno respeto a los derechos humanos para garantizar la seguridad pública.

Indicó que durante su administración se redujo el robo de combustible en 95%;  los homicidios en 1.6%, el robo de vehículos en 40%, y el secuestro en 38 por ciento.

Sin embargo, reconoció que el feminicidio aumentó 8.5% y que "posiblemente antes no se clasificaba como ahora", y la extorsión que aumentó en 21 por ciento.

Aseveró que todo el esfuerzo para conseguir la paz se ha llevado sin violaciones a derechos humanos ni la intervención de las fuerzas federales en masacres, sin tortura ni perpetrar desapariciones forzadas.

 Asimismo, destacó la creación de la Guardia Nacional, que ya opera con 100,000 elementos desde 157 cuarteles. El presidente expresó su reconocimiento a las fuerzas armadas, pues sin su lealtad, dijo, no se tendrían los mismos resultados en temas de desarrollo y bienestar del país.

“Con las fuerzas armadas contenemos a la delincuencia organizada e impulsamos la reconstrucción de la seguridad y la paz”, aseveró.

López Obrador también defendió que "las acusaciones de que estamos militarizando al país carecen de lógica y en su mayoría de buena fe, no se ha ordenado a las fuerzas armadas que hagan la guerra a nadie, no se les ha pedido que vigilen o que violen las leyes que cuarteen las libertades y mucho menos que se involucren en actividades represivas".