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México y la UE: por apremio, profundizan relación

Marco A. Mares | Ricos y poderosos
Frente a la política arancelaria que aplica el presidente de Estados Unidos con todos los países con los que negocia, México y la Unión Europea, decidieron unir sus fuerzas y fortalecer sus lazos comerciales y de inversiones.
En ésta nueva era, marcada por el proteccionismo estadounidense, pareciera que la urgencia está rompiendo los tiempos y las barreras y está obligando al aterrizaje más rápido del intercambio comercial.
El cambio de paradigma comercial está llevando a México, el principal socio comercial de Estados Unidos, a explorar el camino de la diversificación de sus exportaciones. No sólo a México, también a otros países y regiones.
Hace algunos días México y Canadá se acercaron con la misma intención: fortalecer sus relaciones comerciales y aumentar las inversiones.
Ahora, México y la Unión Europea, con velocidad notable, están alcanzando nuevos acuerdos en la misma dirección.
El lenguaje entre México, Canadá y la Unión Europea, no solo incluye la diversificación. Sobre todo, propone certidumbre y horizontes de largo plazo.
De hecho, la modernización del acuerdo comercial con la Unión Europea incluye un novedoso Tribunal de Solución de Controversias de Inversión.
Los más altos funcionarios comerciales de México y la Unión Europea coincidieron en que el nuevo pacto generará certidumbre de largo plazo, en virtud de un marco comercial moderno, que sustituye los antiguos acuerdos bilaterales.
Este viernes (22 de mayo) firmaron el Acuerdo Comercial Integrado (ACI), que liberalizará el 94% del comercio entre México y la Unión Europea.
Este acuerdo entrará en vigor una vez que el Parlamento Europeo y el Senado de México lo aprueben y formará parte del Acuerdo Global Modernizado (AGM).
Exultante, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard –durante la Cumbre Empresarial México-Unión Europea, celebrada en la Ciudad de México y la posterior firma del ACI–, dijo que pactó una desgravación de más de 90% de las líneas arancelarias y en consecuencia, México crecerá mucho más rápido con las inversiones de la Unión Europea.
Señaló que hay una gran oportunidad para la agroindustria, la industria automotriz y de autopartes, la electrónica y componentes electrónicos avanzados.
El negociador comercial mexicano dijo que la meta oficial del gobierno es aumentar cerca del 50% las exportaciones hacia las Unión Europea.
Las cifras de las exportaciones mexicanas a la Unión Europea, al cierre del 2025, rondan los 24,000 millones de dólares.
La meta es que hacia el final de este sexenio alcancen aproximadamente entre 36,000 millones de dólares.
El nuevo acuerdo comercial México-Unión Europea abre un mercado de 450 millones de personas para las empresas y agricultores mexicanos.
México tendrá acceso preferencial a ese mercado, casi sin aranceles, trámites más simples que permitirán más exportaciones, mayor certidumbre, con reglas claras, y menos costos logísticos en virtud de la reducción de tiempos y costos en el despacho aduanal.
Sergio Contreras, presidente del Consejo Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología (Comce), sostiene que la relación entre México y la Unión Europea es “profundamente complementaria” y recalcó que el comercio bilateral de productos y servicios ha crecido más de 300% desde el año 2000.
México y la Unión Europea han tenido acuerdos diversos en materia comercial y de inversiones.
Su modernización y la emergencia, podría redundar en el acortamiento de los tiempos de un mayor despliegue comercial.
Sin duda, es muy positivo que México y la Unión Europea fortalezcan sus relaciones comerciales y de inversiones. El ACI llega con una bolsa de inversiones en México por 5,000 millones de dólares.
Hay que advertir que en la práctica, los exportadores mexicanos tendrán que superar la enorme distancia entre México y la Unión Europea, pero sobre todo, tendrán que superar la acendrada comodidad de exportar a nuestro vecino del norte, que concentra más del 80% de nuestro comercio.
Pero más allá de todo, lo cierto es que se trata de un esfuerzo muy importante que coloca un ladrillo más en la carretera que está construyendo el gobierno mexicano, para procurar un mayor crecimiento económico, vía mayores inversiones.
Ebrard está haciendo un trabajo muy minucioso para mantener el equilibrio en la relación con Estados Unidos, buscando lograr los menores pero inevitables impactos negativos. Y al mismo tiempo ha emprendido una campaña de diversificación de las exportaciones mexicanas.
Falta ver si los exportadores mexicanos le entran al desafío o prefieren la cómoda inercia de venderle al vecino cercano. Veremos.
Atisbos
***No es crítica, son datos duros. Inegi confirmó la contracción del PIB de México. Cayó 0.6% en el primer trimestre de 2026. La economía mexicana sigue decreciendo y eso es irrefutable, independientemente de las potenciales expectativas de mejoría.

