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México, arancel por trabajo forzado. Lo bueno y lo malo

Marco A. Mares | Ricos y poderosos
Enmedio de las conversaciones entre México y Estados Unidos para la revisión del T-MEC, y durante la visita del representante comercial de la Casa Blanca, Jamieson Greer, quien fue recibido por la presidenta Claudia Sheinbaum, el presidente Donald Trump decidió imponer aranceles a 60 países, incluidos sus dos socios comerciales: México y Estados Unidos.
Los acusa de no imponer ni hacer cumplir efectivamente una prohibición a la importación de bienes producidos con trabajo forzado.
Este 23 de julio (2026), la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), publicó el anuncio sobre acciones finales en las investigaciones de la Sección 301 relacionadas con el trabajo forzado, de la Ley de Comercio de 1974.
Es la conclusión de investigaciones iniciadas en marzo de 2026. Incluyó audiencias públicas en abril, más de 2 mil 100 comentarios y diálogos con socios comerciales.
México está entre las 60 economías afectadas por el anuncio de la USTR, pero el impacto práctico es limitado, gracias a una exención clave.
México es una de las 6 economías (junto con Canadá, Ecuador, UE, Indonesia y Pakistán) que tienen una prohibición legal contra importaciones de bienes con trabajo forzado, pero que, según USTR, no la aplican de manera efectiva.
Esta bomba arancelaria para el conjunto de naciones que comercian con EU, tiene un doble perfil para México.
Por el lado negativo se confirma un arancel que previamente se había impuesto de manera temporal, con la sección 122; ahora, el mismo arancel se impone bajo la sección 301 que no tiene un límite fijo de tiempo.
Hasta febrero de este año 2026 cuando entró en vigor la sección 122, EU nunca le había impuesto un arancel a México, por este concepto.
De hecho, México y EU incluyeron compromisos contra trabajo forzado en el T-MEC (2018-2020), pero esto no generó aranceles entre ambos países.
En consecuencia, aunque es menor el porcentaje del arancel que se aplicará y en su caso se hará sobre el 15% de los productos que no cumplen con el T-MEC, la realidad es que se trata de un arancel nuevo.
Por el lado positivo, es cierto que México, en medio de esta enmienda que refuerza la política arancelaria trumpista, continúa teniendo un trato preferencial bajo el paraguas del T-MEC.
Lo destacó en el comentario que subió a la red social X, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard.
No hay nada nuevo, es el mismo arancel, con el mismo porcentaje a productos que se exportan sin cumplir las reglas del T-MEC, pero bajo una norma distinta de la ley de EU.
El funcionario se congratuló de que se haya respetado esa condición en el contexto de la andanada arancelaria entra de otros 59 países, además de México.
Dentro de lo malo que implica que México resienta un arancel nuevo, lo bueno es que se le aplica un arancel adicional del 10%, a diferencia del 12.5% que corresponde a la mayoría de los otros países, sobre las importaciones a EU que provengan de México.
Los bienes que cumplan con las reglas de origen del USMCA (T-MEC) están exentos de este arancel adicional de la Sección 301.
Esto significa que la gran mayoría de las exportaciones mexicanas a EU (especialmente en sectores integrados como automotriz, electrónicos, agroindustria y manufacturas) no se verán afectadas directamente por este nuevo arancel, siempre que califiquen como originarios de México bajo el tratado.
¿Qué otros efectos posibles podría tener sobre México este anuncio?
En las cadenas de suministro, por ejemplo, los productos fabricados en México con componentes de terceros países (que no califiquen plenamente bajo T-MEC) podrían enfrentar el arancel del 10 por ciento.
Las empresas deberán verificar cuidadosamente el origen y certificación.
En el caso de los sectores no cubiertos por T-MEC algunos productos específicos podrían verse impactados si no cumplen los requisitos de origen.
Además, es una presión regulatoria adicional. El anuncio refuerza la exigencia a México para fortalecer su enforcement contra trabajo forzado (similar a lo que ya aplica EU con la Uyghur Forced Labor Prevention Act y otras medidas).
Esto podría llevar a más escrutinio, auditorías o requisitos de cumplimiento para exportadores mexicanos.
En términos generales lo que ocurrió es que se confirma la aplicación de este arancel, para México del 10% bajo una nueva norma.
Lo que no debe minimizarse es que la integración de México vía el T-MEC, lo protege en gran medida.
Atisbos
Luego de la reunión bilateral y la visita de Greer a Palacio Nacional, el propio funcionario de EU y Ebrard emitieron un comunicado conjunto. El representante comercial agradeció a la presidenta Sheinbaum su liderazgo y compromiso para fortalecer la relación económica entre México y Estados Unidos. La Jefa del Ejecutivo mexicano y Greer coincidieron en la importancia de la cooperación bilateral y la urgencia de un mayor crecimiento de la manufactura norteamericana, el fortalecimiento de las cadenas de proveeduría. Greer y Ebrard destacaron el compromiso de los equipos de ambos países para convenir una cuarta ronda de negociaciones.

