Desde la llegada de la pandemia y el comienzo de las medidas de cuarentena y distanciamiento social que pusieron a la economía global en un coma inducido, hay un gran debate sobre la duración de la recesión y la velocidad y magnitud de la recuperación.

Inicialmente, la mayoría de los especialistas anticipaban que el cese temporal de actividades provocaría una caída de proporciones históricas en la actividad económica a nivel global durante el segundo trimestre del año, seguido de una fuerte y vigorosa recuperación a partir del tercer trimestre, es decir un escenario de recuperación en forma de “V”.

Sin embargo, con el pasar del tiempo, ha quedado claro que la pandemia no disminuyó durante el verano y que el reinicio de actividades ha traído consigo una nueva ola de contagios.

Después de un fuerte rebote en la actividad económica durante parte de junio y julio, la recuperación ha perdido fuerza. La prevalencia del Covid-19 combinada con la llegada de la temporada de influenza en el otoño del hemisferio norte podría debilitar la recuperación aún más.

Esta realidad ha dado mayor fuerza a tres escenarios de recuperación para la economía global: I) en forma de “U”; II) en forma de “palomita” como la de la marca Nike; o III) en forma de “W”. La variable clave que determinará en cual de estos tres escenarios nos ubicamos, es la disponibilidad de una vacuna contra el Covid-19.

En el escenario más optimista, la aprobación de una vacuna se podría dar a finales de este año. Algunos países, como Estados Unidos, podrían tener millones de dosis disponibles para mediados del 2021. En este escenario, la recuperación económica se podría dar en forma de “U” acelerada pero solamente en aquellos países que además de contar con una vacuna ampliamente disponible y con un costo razonable, hayan implementado programas de apoyo fiscal y monetario significativos y eficaces.

Tanto la disponibilidad de la vacuna como la existencia de apoyos gubernamentales son condiciones necesarias para lograr una reactivación vigorosa. En los países en los que se implementaron, los apoyos han funcionado para otorgar liquidez y limitar los casos de quiebra de micro, pequeñas y medianas empresas, y la desaparición de fuentes de trabajo. Asimismo, los apoyos han funcionado para evitar la quiebra de millones de unidades familiares cuyos ingresos se vieron disminuidos como consecuencia de la pandemia.

Por otro lado, la vacuna se ha vuelto una condición obligada para que la población pueda tener la confianza de retomar sus actividades cotidianas de manera normal. Estados Unidos podría ser uno de los principales beneficiarios de esta combinación de estímulos aunada a una amplia disponibilidad de la vacuna hacia finales de la primera mitad del 2021.

El consenso de especialistas espera una contracción de la economía americana de 5.7% en el 2020 seguida de una recuperación de 4.7% en el 2021. Sin embargo, esto dependerá de la disponibilidad de la vacuna.

Para Goldman Sachs, si la vacuna es aprobada a finales del 2020 y ampliamente distribuida antes de la conclusión del primer semestre del 2021, la economía americana podría crecer 6.2% en el 2021, recuperando gran parte del terreno perdido en el 2020.

Joaquín López-Dóriga Ostolaza

Socio Director de EP Capital, S.C.

Sin Fronteras

Joaquín López-Dóriga Ostolaza es Socio Director de EP Capital, S.C., una consultoría especializada en fusiones y adquisiciones fundada en 2009.

Es egresado de la Licenciatura en Economía de la Universidad Iberoamericana, donde se graduó con mención honorífica y el promedio más alto de su generación. Cuenta con una Maestría en Economía de la London School of Economics, donde fue distinguido con la Beca British Council Chevening Scholarship Award.