El fantasma del Covid-19 recorre el mundo. Y lo hace de la mano del transporte aéreo. De acuerdo con un estudio de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), tres de cada cuatro viajeros (o el 76% de los pasajeros encuestados por las aerolíneas), no viajarán hasta que la pandemia haya sido controlada. Dos tercios de los usuarios del transporte aéreo aseguran que no viajarán hasta que no exista una vacuna que los proteja del coronavirus y 87% dice que su mayor temor es contraer la enfermedad mientras esté de viaje.

En el marco de una serie de conferencias que realizó la consultora de aviación CAPA, Thomas Pellegrin, consultor senior de la IATA, mostró los resultados de una amplia consulta entre los usuarios del transporte aéreo y concluyó que “el virus continúa al frente de la crisis y lo hará hasta que no haya una forma de contenerlo”.

Lo peor es que entre los encuestados, la mayoría, un 52%, dice que ya cuando se declare que el mundo es seguro, esperará aún seis meses antes de volver a viajar y el resto, 48%, esperará al menos un par de meses para hacerlo. Es decir, la situación no parece ser muy halagüeña para las aerolíneas, algunas de la cuales ya han quebrado y otras están en profundas reestructuras.

Pero, aun cuando el Covid-19 es el principal elemento disuasorio de los viajes, la otra cara del problema no es menor: la situación económica es vista por el 65% de los viajeros en avión como un tema a considerar. Antes de volver a volar desean estabilizar sus finanzas y esto puede tardar meses, según el país en el que se viva y las opciones de rutas y tarifas que encuentren.

Algo interesante es que el cubrebocas parece ser el elemento que ayudará a restaurar en mucho la confianza del viajero. Según la misma encuesta, el 87% de los usuarios de aerolíneas consideran que éstas deben volver obligatorio su uso y el 84% que las pruebas Covid-19 deberían hacerse como requisito para volar. Pero también, un 87% está preocupado de que lo obliguen a guardar cuarentena en su destino y un 83% teme que de regreso a su ciudad de origen lo obliguen a lo mismo. Por eso es que urge que los países adopten políticas conjuntas, un tema que también se ha salido del scipt normal del sector transporte aéreo.

Como sabemos, una de las cualidades que distinguen a la aviación es su capacidad para actuar en conjunto y elaborar lineamientos homologados en todo el mundo. Pero el Covid parece desafiar todo lo que conocemos hasta ahora: la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) desarrolló el Grupo de Trabajo de Recuperación de la Aviación (CART) para establecer los lineamientos con los que los países signatarios (193, o sea la mayoría), deberían enfrentar a la pandemia.

Sin embargo, de forma inusual y alarmante, ningún país los siguió, según explicó el consejero general de la IATA, Jeff Shane. La razón es política: todos los gobiernos están esperando ser “Miss Congeniality” con sus gobernados y esto implica que están más preocupados porque sus decisiones sean recibidas con aplausos que por ser eficaces. El cóctel es fuerte y nos está matando, sobre todo a la aviación.