Somos curiosos los mexicanos cuando admiramos la tecnología de otros pueblos, como el coreano o el americano. Nos fijamos en sus avances y creemos que traen un chip o gen integrado. Pocas veces analizamos cómo llegaron a ser como son.

Una forma generalizada de su éxito se debe a que integraron la tecnología a su sistema de enseñanza, de manera lúdica. Esto es, invitando a divertirse aprendiendo.

Y destaco sistema de enseñanza , porque el sistema educativo sólo es uno de los componentes del aprendizaje del mundo moderno.

Hoy, una de las formas de interesar a los jóvenes en ciencia y tecnología es a través de campeonatos de robótica. Exactamente igual que formar equipos de fútbol, los chavos construyen un robot de acuerdo con el tipo de competencia y se incorporan a un campeonato que despierta las mismas pasiones y diversión que cualquier otro.

¿Y por qué en México no hacemos lo mismo? Ésta es una muy buena fórmula para evitar la deserción escolar y el aburrimiento en el estudio. México es contrastante en el terreno educativo. Mientras a la UNAM la ubica la QS World University Rankings, con sede en Londres, entre las 40 mejores universidades del mundo, en contraste, las aulas de primaria y secundaria sufrieron una deserción de más de 5,000 alumnos diariamente en el ciclo pasado.

¿Podemos interesar a los niños en el aprendizaje? Buenas noticias. Esta semana se llevará a cabo el primer campeonato internacional de robótica en nuestro país. Por fin, entramos en un circuito del primer mundo y el interés de los chavos e mayúsculo.

Organizado por FIRST, Fundación Azteca de Grupo Salinas y General Motors, todos los competidores del mundo tuvieron sólo seis semanas para construir su robot, que buscará ganar para pasar a la final, en San Luis Missouri.

El primer campeonato en México ha reunido a más de 100 equipos en todo el país, sumando más de 2500 niñas, niños y jóvenes en sus tres categorías. Esta es, sin duda, una muy buena noticia para formar niños interesados en ciencia y tecnología, pero también en administración y comunicación, ya que cada equipo se obliga a construir el robot, administrar el proyecto, comunicar sus bondades y obtener fondos para participar y viajar.