La humanidad se encuentra en una etapa de su desarrollo muy dinámica, donde se busca lo inmediato. Todos los días proveedores y clientes buscamos eliminar las fricciones de nuestras interacciones. En la actualidad, las personas aspiramos a lograr relaciones comerciales multidimensionales, con una lógica omnicanal: el cliente interactúa con su proveedor, ya sea a través de puntos físicos, o bien con las propias tiendas o sus puntos virtuales de comercio electrónico desde cualquier punto, gracias al Internet.

Para consolidar este proceso constante de conectividad inteligente e inclusiva y garantizar su futuro promisorio, deben concurrir los objetivos e intereses de los distintos agentes que forman parte de este ecosistema para generar procesos disruptivos, que mejoren su bienestar, tanto en lo particular como general. Los reguladores, definiendo políticas públicas que promuevan la eficiencia en la provisión de servicios; los proveedores de infraestructura tecnológica, tanto física (hardware) como virtual (software), compitiendo por el mercado, y un consumidor cada vez más experimentado, partícipe activo de la identificación de nuevas necesidades e impulsor de la calidad de los bienes y servicios que adquiere. Las generaciones actuales buscan adaptar la tecnología a sus necesidades y no necesariamente lo contrario.

Es justamente a partir de estos procesos disruptivos que podemos comprender el concepto de conectividad inteligente: la conectividad tradicional llevada a un nivel tecnológico con poder transformador para brindar servicios y experiencias que, hasta hace poco, nos eran completamente inimaginables. Los grandes habilitadores de la conectividad inteligente tienen que ver con el desarrollo de aplicativos de inteligencia artificial, los grandes flujos de información que se generan a través de la conexión de dispositivos al Internet (Internet de las Cosas), y las nuevas generaciones de redes de que desafían los límites de la rapidez y la estabilidad a la que estamos acostumbrados, como la red 5G.

El Mobile World Congress 2019 (#MWC19) es un espacio único, un desfile de dispositivos, marcas y tecnologías que apuntan hacia el futuro del desarrollo de la vida como hoy la conocemos. Algo que comenzó con la telefonía móvil es concurrencia hoy de ciudades inteligentes, industria manufacturera, servicios financieros y movilidad automotriz, por mencionar algunos ejemplos.

El evento es organizado por la Asociación de Sistemas Globales para Comunicación Móvil (GSMA, por su sigla en inglés). GSMA representa los intereses de 750 operadores con más de 350 compañías del ecosistema del sector telecomunicaciones alrededor del mundo.

Sin duda, el tema protagonista del #MWC19 que se está llevando a cabo en Barcelona, España, se centra, en buena parte, en los anuncios sobre el despliegue de la red 5G. La concepción de este tipo de conectividad no sólo significa un aumento considerable en la calidad de los servicios que hoy consumen datos, como los servicios de voz, o los servicios de streaming, sino que también abre la puerta para que los dispositivos que hoy utilizamos cotidianamente en el hogar, la oficina, o en las distintas industrias, en nuestra vida urbana o rural, se conecten al universo conocido como el Internet de las Cosas.

Para comprender la magnitud del cambio que generaría la red 5G en el mundo, basta con compararla con las velocidades actuales de conexión a Internet en las economías más avanzadas. Según datos de la compañía SpeedTest (uno de los participantes del #MWC19) para enero del 2019, en Singapur, la velocidad de descarga de datos de una conexión de banda ancha fija llegó hasta 197.04 megabytes por segundo (Mbps). Por otra parte, en cuanto a conexión móvil, Islandia lidera la velocidad de descarga, ascendiendo a 73.93 Mbps. En contraste, la misma fuente indica que los mexicanos podemos disfrutar de una velocidad de descarga de apenas 20.83 Mbps en el caso de una conexión móvil y de 26.74 Mbps en el caso de la banda ancha fija.

Sin embargo, la red 5G, todavía en desarrollo, podría ofrecer velocidades medidas en Gigabytes por segundo (Gbps), una diferencia abismal con las conexiones que maneja la humanidad en la actualidad aún en las naciones más desarrolladas en el tema. Además, este tipo de red permitiría ampliar la cobertura a 1 millón de conexiones por kilómetro cuadrado (alrededor de 10 veces más que la red 4.5G, que es un eslabón previo a la 5G). De acuerdo con Mrinalini Ingram de Verizon, para el 2035 la Red 5G impulsará 12.3 trillones —anglicismo— de dólares y al menos 22 millones de empleos en todo el mundo.

Es Barcelona la sede donde hoy se confirma que nos encontramos ante la puerta de una nueva ola de disrupción. Para el 2025, la era de la red 5G tendrá 5,800 millones de suscriptores móviles únicos; 5,000 millones de usuarios de Internet móvil; 117 países tendrán acceso a conectividad de la red 5G y habrá 1,400 millones de conexiones 5G; habrá 25,100 millones de dispositivos conectados a Internet (Internet de las Cosas); 5,400 millones de conexiones de hogares inteligentes, y 1,200 millones de conexiones de vehículos inteligentes.

Pero el #MWC19 también agenda a todos los sectores que se benefician de estos avances tecnológicos, revolucionando sus modelos de negocio o generando nuevos productos y servicios. Sin duda, el sector fintech es un ejemplo inmediato, pues la combinación entre el Internet de las Cosas, la red 5G, y el continuo crecimiento de la capacidad de procesamiento de las computadoras han hecho posible que cada vez veamos más empresas transitando a modelos de riesgo basados en el comportamiento de la gente como un todo (no solamente en el sentido financiero) para identificar si son sujetos confiables para pagar un crédito, tomando ventaja de los datos provenientes de los distintos dispositivos móviles de sus usuarios.

Así, pues, estamos a un paso de que nuestra cotidianidad sea manejada por el Internet de las Cosas, los servicios de realidad aumentada, las ciudades, edificaciones y transporte inteligente, la inteligencia artificial y la personalización de la experiencia del usuario.

En palabras del director general de GSMA, Mats Granryd: “La fusión de altas velocidades de Internet, big data, el Internet de las Cosas, analytics e inteligencia artificial alterarán fundamentalmente la manera en la que vivimos y trabajamos, conectando de manera inteligente y virtual cada dispositivo, haciendo nuestras ciudades más inteligentes, nuestras vidas más fáciles y productivas”.

Nos encontramos dejando atrás espacios y momentos de aislamiento en la historia, para pasar a ecosistemas plenamente interconectados.

¡Bienvenidos al mundo de la conectividad inteligente!