Concluyó la consulta pública del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) sobre los criterios y umbrales para determinar la libertad tarifaria de Telmex en 63 mercados. El regulador recibió 56 aportaciones de personas, empresas, cámaras industriales y sindicatos. 

Según cifras del Banco de Información de Telecomunicaciones del IFT, Telmex ya no es preponderante (más de 50% de mercado) en los servicios de banda ancha (45.6%) y telefonía (49.4%) fijas (diciembre de 2020). A finales de 2013, el principal operador de telecomunicaciones fijas tenía una participación de 71%, que ya se redujo a menos de la mitad del mercado a nivel nacional. 

Esta reducción de cuota de mercado es resultado de la regulación asimétrica que desde 2014 impuso el IFT a América Móvil (Telmex-Telcel). Se considera agente económico preponderante a quien en la prestación de servicios de telecomunicaciones tiene una participación nacional mayor a 50%, medido este porcentaje por el número de usuarios o suscriptores. 

Los competidores de Telmex (Grupo Televisa, Megacable, TotalPlay y otros proveedores del servicio de Internet fijo) han ganado participación de mercado porque, entre otras medidas, el regulador le impuso a Telmex la obligación de compartir su infraestructura y proporcionar el servicio de acceso local a tarifas reguladas por el IFT y asequibles para los operadores alternativos.

Con la evidencia estadística, el IFT identificó que en 63 municipios (de un total de 2,457 existentes en México, de los cuales 1,619 (65.9%) cuentan con accesos de banda ancha fija) Telmex tiene una participación de mercado menor a 50% con base en cuatro criterios: penetración de los servicios, cobertura de las redes existentes, número de operadores y participación de mercado de Telmex y sus competidores.

Esas 63 regiones en 24 estados de la República cuentan con altos o muy altos niveles de penetración del servicio de Internet fijo (más de 75 accesos por cada 100 habitantes), tienen presencia tres o más operadores de red, al menos dos ofrecen servicios a través de fibra óptica y al menos uno de los competidores tiene una participación de mercado mayor a 20%.

Es decir, son mercados hiperconectados, con competencia, alternativas para elegir y varias ofertas para los usuarios. Por eso el IFT está considerando que en esos 63 mercados Telmex recupere la libertad tarifaria, es decir, que los competidores dejen de beneficiarse de precios que les permita ganar clientes. ¿Qué dicen algunas contribuciones a la consulta pública del IFT?

UC Telecomunicaciones dice que el análisis del IFT es una “simple interpretación”. ¿Acaso no la definición de “preponderancia” es una simple medida con el simple objetivo de regular al operador más grandote con el simple propósito de beneficiar a sus competidores? 

Llama la atención que competidores de Telmex que participan en la consulta pública (Axtel, Megacable, Oberpes-Grupo Televisa, AT&T, Pegaso-Telefónica) se quejen de que el IFT no haga un análisis completo de competencia efectiva y de poder sustancial de mercado para resolver si existen condiciones para la libertad tarifaria. 

En efecto, el IFT ha sido omiso durante más de siete años al no definir la competencia efectiva. Pero el artículo segundo transitorio de la reforma constitucional en materia de telecomunicaciones dice que “las medidas de fomento a la competencia en televisión, radio, telefonía y servicios de datos deberán aplicarse en todos los segmentos de forma que se garantice en su conjunto la competencia efectiva en la radiodifusión y telecomunicaciones”. 

Es decir, la Constitución dice “en todos los segmentos” y “en su conjunto”, no nada más en los servicios que opera el preponderante Telmex. Con idéntico argumento tendríamos que cuestionar por qué se declara preponderante a un agente económico sin previamente haber analizado la competencia efectiva, el poder sustancial y los mercados relevantes en TV, radio, telefonía y banda ancha. 

Dice Megacable: “suponiendo sin conceder que fuera procedente analizar las condiciones de competencia por zona geográfica, esto último solamente tendría validez técnica y metodológica si fuera resultado de un análisis integral y riguroso de las condiciones de competencia, donde se definan mercados relevantes y se analice si existe poder sustancial”.

Ahora resulta que los operadores que se han beneficiado de la preponderancia, piden que se analice si existe poder sustancial para liberar mercados competitivos. La preponderancia nunca debió reemplazar el análisis de poder sustancial, previa identificación del mercado relevante. La preponderancia configuró un regulador perezoso que no tiene que investigar ni analizar sino solo imponer medidas asimétricas al operador con más de 50% de suscriptores. Ese mismo umbral de preponderancia que favorece a los competidores, es el que está aplicando el IFT para flexibilizar la regulación. 

La ex comisionada del IFT, María Elena Estavillo, también participó en la consulta pública. Dice que el análisis del IFT “presenta deficiencias fundamentales”. Señala que “la segmentación geográfica propuesta no tiene lógica económica ni de mercado, puesto que no se deriva de un análisis de competencia”. Ella conoce la omisión del regulador en términos de analizar la competencia efectiva. 

Le llama la atención que la propuesta de segmentación geográfica “no aborde cómo se distribuyen las escasas líneas desagregadas entre localidades, para identificar si existen lugares donde ha sido más difícil el acceso a los servicios mayoristas”. ¿Hubo por parte del IFT un estudio de mercado para conocer la demanda de desagregación? ¿Las “escasas líneas desagregadas” justifican la separación funcional de Telmex? Las deficiencias fundamentales son de origen. 

AT&T dice que no le beneficia ni al país ni al sector la existencia del preponderante. Coincido. ¿Por qué resistirse a que en municipios hiperconectados exista libertad tarifaria y se modifique de forma flexible la condición de preponderancia? 

El Sindicato de Telefonistas de la República Mexicana participó con un documento donde, sin modificar los criterios de análisis y umbrales del IFT, propone el cambio de metodología, lo cual le permite identificar un mayor número de municipios (128 vs. 63) que debiesen estar sujetos a liberación tarifaria.

No se justifica que en municipios donde existe competencia los operadores alternativos tengan tarifas preferenciales. La regulación tarifaria asimétrica es para que los competidores tengan ventajas, ganen clientes y mercado, hagan crecer sus redes y después inviertan en ampliar su infraestructura en otros mercados. Ya se beneficiaron, tienen más suscriptores, ya crecieron. ¿Qué les falta?

Jorge Bravo

Presidente de la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (Amedi)

En comunicación

Analista de medios y telecomunicaciones y académico de la UNAM. Estudia los medios de comunicación, las nuevas tecnologías, las telecomunicaciones, la comunicación política y el periodismo. Es autor del libro El presidencialismo mediático. Medios y poder durante el gobierno de Vicente Fox.

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