Como era ampliamente esperado por el mercado, el Comité de Mercado Abierto de la Fed (FOMC, por sus siglas en inglés), que se reunió por segunda vez este año, mantuvo la tasa de fondeo en el rango de 0.0 a 0.25% por decisión unánime.

Asimismo, la Fed mantuvo el programa de inyecciones de liquidez sin cambios y refrendó su compromiso de mantener las tasas de interés de corto plazo sin cambios durante un periodo prolongado aún y cuando la inflación supere el objetivo de 2 por ciento.

En la conferencia de prensa, el presidente de la Fed, Jerome Powell, reiteró que la Fed hará todo lo posible para darle soporte a la actividad económica por el tiempo que sea necesario. Esto significa que la política monetaria actual se mantendrá sin cambios hasta que se llegue a la meta de pleno empleo y que la inflación se encuentre consistentemente cerca del objetivo de 2 por ciento.

Sin embargo, la atención del mercado estaba concentrada en la publicación trimestral de estimados económicos, en especial los estimados de crecimiento e inflación y la gráfica de puntos—dot plot en inglés— en la que se reflejan las expectativas de los participantes del FOMC de las principales variables.

La publicación de estimados económicos era particularmente importante ante las fuertes revisiones que los especialistas del sector privado han venido haciendo a los estimados de crecimiento económico y desempleo, y su posible impacto en las estimaciones de inflación. En este sentido, la Fed no fue la excepción.

La mediana de estimado de crecimiento del PIB subió de 4.2 a 6.5% para el 2021 y de 3.2 a 3.3% para el 2022. Ante este mayor crecimiento, la mediana de estimados para la tasa de desempleo bajó de 5.0 a 4.5% para el 2021 y de 4.2 a 3.9% para el 2022.

Como era de esperarse, la mejoría en los estimados de crecimiento económico y del mercado laboral se tradujeron en un incremento en la mediana de estimados de inflación: de 1.8 a 2.4% para el 2021 y de 1.9 a 2.0% para el 2022.

En el caso de la inflación subyacente, la mediana de estimados subió de 1.8 a 2.2% para el 2021 y de 1.9 a 2.0% para el 2022.

A pesar de la mejoría en el panorama económico, la Fed enfatizó que hay sectores que siguen sumamente afectados por la pandemia y que para poder lograr una recuperación amplia y sustentable será necesario mantener las tasas de interés de corto plazo en el nivel actual aunque la inflación supere el objetivo de 2.0% temporalmente.

La Fed estima que esta situación se dará en este 2021 debido a la caída de los precios en abril y mayo del 2020. Sin embargo, la Fed considera que el alza será un fenómeno transitorio y que las expectativas de inflación de largo plazo se mantendrán bien ancladas en 2 por ciento.

En el caso de la tasa de interés de referencia, la mediana de estimados no tuvo cambios y sigue reflejando que la tasa se mantendrá en el nivel actual hasta por lo menos el cierre del 2023. Sin embargo, de los 18 participantes en el FOMC, el número que ve un posible incremento en la tasa de referencia en el 2022 pasó de uno a cuatro.

Asimismo, el número de participantes que ven un incremento en el 2023 pasó de cinco a siete. Independientemente del dot plot, ésta es probablemente la primera vez en la historia que la Fed ha hecho una revisión tan importante en sus estimados macroeconómicos (principalmente de crecimiento y desempleo) sin anunciar ajustes en su política monetaria.

A pesar del énfasis de la Reserva Federal en que no habrá cambios en la política monetaria hasta que haya evidencia contundente de que la economía se ha recuperado y la meta de plena empleo se ha alcanzado, algunos observadores se han comenzado a preguntar si la Fed se verá forzada a adelantar el comienzo de la reducción al programa de inyecciones de liquidez y posteriormente comenzar a cambiar su forward guidance.

joaquinld@eleconomista.mx

Joaquín López-Dóriga Ostolaza

Socio Director de EP Capital, S.C.

Sin Fronteras

Joaquín López-Dóriga Ostolaza es Socio Director de EP Capital, S.C., una consultoría especializada en fusiones y adquisiciones fundada en 2009.

Es egresado de la Licenciatura en Economía de la Universidad Iberoamericana, donde se graduó con mención honorífica y el promedio más alto de su generación. Cuenta con una Maestría en Economía de la London School of Economics, donde fue distinguido con la Beca British Council Chevening Scholarship Award.

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