En México, la masificación y creciente adopción de teléfonos inteligentes o smartphones ha resultado en una suerte de plataforma para la inclusión digital y el aprovechamiento de las herramientas y recursos disponibles en Internet para garantizar derechos fundamentales, por ejemplo, a la información, comunicación, educación, salud, entre otros.

Al segundo trimestre de 2021 (2T-2021), se contabilizan un total de 118.4 millones de smartphones en nuestro país, cifra equivalente a una adopción de 92.7% entre el total de líneas móviles en tenencia por los mexicanos. Ello nos deja un diferencial de 9.3 millones de dispositivos o 7.3% del total de usuarios móviles que aún corresponden a equipos básicos o Feature Phones con capacidades limitadas frente a aquellos.

Una principal barrera para universalizar el acceso y uso de los smartphones en México es la falta de recursos económicos entre la población, tal que 40% de los no usuarios atribuyen a esta causa no disponer de uno de estos equipos, de acuerdo con la Encuesta Nacional de sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2020 realizada por el Inegi.

Al mismo tiempo, un reciente análisis publicado por The Social Intelligence Unit (The SIU, bit.ly/3nfjW4o), con información de la Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto de los Hogares (ENIGH) 2020, evidencia la elevada brecha en el gasto en Smartphones en los hogares por decil en México, derivada de la persistente y marcada desigualdad en la distribución de ingresos entre la población.

Disparidad en el gasto en smartphones. De acuerdo con The SIU, los hogares invierten, en promedio, 7.2% de sus ingresos en la adquisición de smartphones. No obstante, los primeros deciles con menores ingresos ejercen un gasto hasta 87.5% superior. En concreto, los hogares en el primer decil (el de menor ingreso) gastan 13.5% del total de sus recursos para hacerse de uno de estos dispositivos, mientras que el decil más alto (el de mayor ingreso) tan sólo eroga una razón de 4.4%. En otras palabras, la proporción de gasto en smartphones el decil más vulnerable económico es tres veces mayor que en aquel más favorecido/rico.

Brecha histórica. En su trayectoria histórica, si bien se redujo la brecha de gasto entre los hogares del primer y último decil de ingresos, al pasar de ser 4.6 veces superior a tan sólo 1.7 mayor en 2018, en 2020 aumentó a una razón 3.1 más alta. Incluso, el año pasado repuntó la proporción de gasto destinado por los hogares de todos los deciles, pero impactó significativamente a los hogares de menores recursos al tener lugar incrementos de hasta 62%. Ello, atribuible a la menor disponibilidad de recursos para hacerse de uno de estos equipos derivado de la crisis pandémico-económica. Al respecto, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) dio a conocer que entre 2018 y 2020, la proporción de la población en situación de pobreza por ingresos aumentó de 49.9% a 52.8% (66.9 millones de mexicanos), circunstancia que suma a 5.1 millones de personas a esta condición.

Esta brecha económica que resulta en mayores costos para la adquisición de smartphones para los hogares más pobres, advierten la necesidad y apremio que requieren la implementación de incentivos fiscales (subsidios y subvenciones impositivas) para no sólo democratizar su tenencia, sino para acelerar los esfuerzos hacia un sociedad y un país plenamente conectado. Ello en línea con el mandato constitucional y las persistentes condiciones de emergencia sanitaria y acelerada transición hacia la economía digital.

@ernestopiedras

Ernesto Piedras

Director General de The Competitive Intelligence Unit

Inteligencia Competitiva

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