La noche del sábado 24 de marzo los colaboradores de Josefina Vázquez Mota decidieron subir a Face­book una galería de fotografías de la candidata presidencial del PAN acompañada por su esposo, Sergio, y sus hijas Marijo y Celia, en el palco de honor de la glorieta de Santa Fe, donde atestiguaron la entrega de las llaves de Guanajuato al Papa Benedicto XVI.

Tal vez las intercampañas los despojaron de capacidad de reacción. O, absortos en la red social de Mark Zuckerberg, dejaron sin respuesta los mensajes en Twitter de Juan Carlos Carrillo, presidente del Frente Juvenil Revolucionario en Quintana Roo.

La matrícula de este avión es XA-CMM , escribió el funcionario priísta, en él se fue @JosefinaVM del DF a Buenos Aires. Y eso, ¿cuánto costará? . Adjuntaba la fotografía de un jet Falcon 2000 XL.

Esa twittiza ha sido sensiblemente menor a la reciente difusión de conversaciones telefónicas de la abanderada presidencial. ¿Fuego amigo o guerra sucia?

El enemigo no está en casa, insisten los panistas, tratando de exorcizar los fantasmas materializados por la difusión de la llamada de Vázquez Mota con el diputado michoacano Agustín Torres Castilla, coordinador de redes sociales de la campaña presidencial del PAN.

Y es que el diálogo ni fue manipulado ni la grabación editada conforme a una reconstrucción de hechos. La conversación tuvo lugar el mismo día en que los precandidatos panistas -Vázquez Mota, Ernesto Cordero y Santiago Creel- sostuvieron su segundo debate, el martes 31 de enero.

La noche anterior, el programa Campañeando, de TV Azteca, se había difundido un audio de una conversación entre la legisladora con licencia y el ex secretario de Turismo, en la que se quejaban de la parcialidad del jefe nacional, Gustavo Madero, y de las patanerías de Cordero.

A pesar de las filtraciones, Vázquez Mota decidió no cuidar sus dichos telefónicos. Y con el joven legislador -cuñado del senador Marko Cortés y declarado anticalderonista- se dio el lujo de realizar un chistorete que le saldrá bastante caro.

Para efectos. En la conversación difundida por lasillarota.com, el diputado michoacano propone difundir un par de mensajes en redes sociales. Ambos están en el time line de Twitter. El primero, enviado desde la cuenta @JosefinaVM, reitera: Para mí, debatir es contrastar ideas, no agredir, pelear o dar espectáculo . Y el otro, desde @manuelsero: Por si #Twitter y encuestas mintieran: @SantiagoCreelM 32.717,@ErnestoCordero 51.343, @JosefinaVM 900.141 #likes en#Facebook .

Ya quedó claro que la abanderada blanquiazul no se equivocó al seguir su vocación política. Y después de este incidente y su traspié en el ITAM debe haber entendido que el histrionismo y el sarcasmo, sólo en pequeñas dosis, resultan efectivos en tiempos de campaña.

Vázquez Mota y su equipo deben entender que las campañas implican exposición, enjuiciamiento y crítica. Y, por supuesto, saben que en el extremo figuran las campañas negativas, incluso guerra sucia.

Cuando las críticas están fundadas en los yerros, los excesos y las pifias, no hay defensa posible, como lo demuestra la polémica por los aventones aéreos a Vázquez Mota.

Y es que no sólo se trata del jet de tres motores, fabricado hace cinco años y que anteriormente tuvo la matrícula N121EX (por cierto, de similares características al aparato utilizado por Mia, la hija del presidente estadounidense, Barack Obama, en México, la semana pasada).

En territorio nacional, Vázquez Mota es usuaria frecuente de Aerolíneas Ejecutivas (Ale). En la base de operaciones que esa compañía tiene en el Aeropuerto Internacional de Toluca se le ha visto desde que estuvo al frente de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados.

Una de las aeronaves que usa constantemente es un Lear Jet 45, matícula XA-UAG, conocido como el teco jet, por sus antiguos propietarios, la familia Leaño, de Guadalajara. Con casi 5,000 horas de vuelo en una década, este aparato -para nueve pasajeros más tripulación- fue remodelado hace tres años.

Ahora, en el camarote de popa tiene cuatro sillones ejecutivos de piel que fueron instalados hace apenas tres años. Y un sistema de entretenimiento en la cabina con cuatro monitores y un reproductor de DVD. Ahora está a la venta. Por él, Ale pide 4.3 millones de dólares.

Se da por descontado que la renta de estas aeronaves aparezca en los reportes de los gastos de precampaña, entregados por su equipo a la autoridad electoral. En todo caso, serían donativos en especie , atribuibles a poderosos empresarios, entre ellos Lorenzo Zambrano, Roberto González Barrera y Federico Martínez Urmeneta, mandamás de Grupo Tradeco, la empresa constructora consentida de este sexenio.

EFECTOS SECUNDARIOS

BULLYING. Es inminente la reaparición de Lizette Farah, madre de la pequeña Paulette Gebara, fallecida hace tres años en condiciones no claras. Avanza la denuncia que interpuso contra el exgobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, el exprocurador de la entidad, Alberto Bazbaz, y el actual fiscal, Alfredo Castillo, a quienes exige resarcir los daños que le ocasionaron por haberla acusado de un crimen que no cometió. Lizette dice ser víctima de acoso físico. En la calle la insultan. En reuniones sociales hay quienes se levantan de la mesa ante su presencia. No le dan trabajo. Y en Twitter y Facebook le hacen bromas crueles.