A un año de haber adquirido la firma MultiPack, FedEx Express, que en México encabeza Jorge Torres, ha puesto el ojo en la cifra de 20,000 pequeñas y medianas empresas que están en posibilidades de convertirse en compañías exportadoras. La cifra es un cálculo del Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, que preside el empresario Valentín Diez Morodo.

La estrategia de FedEx consiste en convertirse en una especie de asesor de las pymes mexicanas para darles no solo el ABC de la venta de mercancías en el exterior, lo que -de acuerdo con Torres- no es lo más complicado, sino el XYZ del ingreso de las mercancías a su país de destino, punto en el que las empresas que incursionan en la exportación pueden perder hasta la camisa al no conocer las reglas de importación y que sus productos permanezcan eternamente en las aduanas sin poder ingresar y en el caso de perecederos con las consabida merma de los mismos.

FedEx compite actualmente en un mercado que se estima en 17,000 millones de pesos anuales, de acuerdo con cifras de la Asociación Mexicana de Mensajería y Paquetería, de tal manera que para alcanzar su meta de llegar a esas 20,000 pymes, FedEx se ha propuesto poner la información de comercio exterior a la mano de las pymes a través de seminarios temáticos que da de manera gratuita, software que instala en el equipo de sus clientes sin costo, además de poner al servicio de sus clientes pymes un laboratorio de empaque, lo que resulta vital para la venta de mercancías en el extranjero: imagine a un pequeño empresario de Xochimilco que quiera exportar flores, por ejemplo, o a un artesano de Tlaquepaque.

Además de los puntos anteriores, la firma comandada en México por Torres confía plenamente en la capacidad global que tiene al poder asegurar que la mercancía que sale a través de sus aviones al exterior de México llegará prácticamente el mismo día a los aparadores del comprador, apoyada en la logística que tiene en más de 200 naciones.

La firma de mensajería y paquetería, que es recordada por la película Náufrago (que protagonizó Tom Hanks bajo la dirección de Robert Zemeckis), tiene contemplado que a partir del primer trimestre del siguiente año en México la integración de MultiPack sea completa y se opere a partir de esa fecha bajo el nombre de FedEx. En nuestro país ?FedEx tiene 6,000 empleados, 1,000 puntos de envío, 13 almacenes, 49 centros de distribución y 1,243 vehículos para mover todo tipo de paquetes o envíos y además mucha confianza en que los sectores automotriz y aeroespacial, dos de sus principales clientes, mantengan el rumbo ascendente y desde luego que el PIB no pierda el buen ritmo que ha mostrado.

Sin duda, la apuesta de FedEx es interesante y apretará al sector de las pymes y las firmas de mensajería. En este mismo espacio se consignó hace tiempo la alianza entre DHL y BBVA Bancomer que en conjunto también van por las pymes, así que arranca la disputa.

Opacidad de OHL

Son pocos los méritos propios que la constructora española Obrascón Huarte Laín (OHL) ofrece a los inversionistas mexicanos, pues su horizonte es inercial, ya que depende de la perspectiva positiva que a su vez tiene la industria de la construcción con el empuje en la inversión que se espera que realice el nuevo gobierno federal.

De acuerdo con analistas de Banamex, esa perspectiva del desarrollo de infraestructura supera incluso las dudas existentes en el manejo de la contabilidad de la filial mexicana del consorcio que encabeza Juan-Miguel Villarmir.

La principal duda es sobre el modelo con que incorpora al flujo de efectivo EBITDA los ingresos esperados por la operación de concesiones en México.

De hecho, al segundo semestre, los ingresos por peajes cobrados en carreteras y autopistas urbanas subieron 6.3% y, en contraste, subieron 89.4% los flujos por otros ingresos de operación.

Esa opacidad contable de OHL no es nueva, pero salió a la luz cuando el gobierno de Puebla, encabezado por Rafael Moreno Valle, canceló la concesión para construir y operar el libramiento carretero a la capital de esa entidad y quedó en relieve la exposición que tienen los accionistas que confían en un empresa cuyo futuro depende más de factores externos que de su propia estrategia.

Los analistas de Banamex ven como positivo para esta firma constructora el crecimiento del PIB, así como el repunte de las ventas automotrices y, por tanto, el mayor uso de autopistas de peaje.

pedro.suarez@eleconomista.mx