Uno de los elementos que mayor amplitud nos da a gobierno y empresas a la hora de proponer y orientar políticas públicas es la diversificación de mercados. Un ejemplo de ello es la oportunidad de negocio que representa la región de Medio Oriente y la estrategia Halal para promover productos mexicanos en el mercado musulmán.

Aun cuando se trata de una política que verá sus mejores resultados en el largo plazo, hoy podemos contar con casos de éxito icónicos. En abril del 2017, Grupo Gusi dio la salida al primer embarque de carne mexicana a Catar, país de la península arábiga.

Este simbólico punto de arranque de la empresa Gusi —que está a punto de cumplir un año— es la culminación de una serie de acontecimientos y el puerto de salida hacia un futuro más sólido en la relación comercial con la región. La meta global para México es exportar 20,000 toneladas de carne de res por un valor comercial de 120 millones de dólares a todos los países del Consejo de Cooperación del Golfo. Ello se logrará cuando se vayan abriendo los demás mercados de la península.

Desde el inicio de la actual administración, se definió como una línea de acción del Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018 la de “ampliar la presencia de México en Medio Oriente y África como medio para alcanzar el potencial existente en materia política, económica y cultural”. Derivado de ello y de manera coordinada, diversas secretarías e instituciones públicas impulsaron iniciativas para encauzar este mandato.

Tras una primera visita en el 2014 a la península arábiga, presidida por el entonces canciller José Antonio Meade, se abrieron canales de cooperación en los ámbitos comercial y de inversiones. Eventualmente, se inauguraron una embajada en Catar y dos representaciones de ProMéxico. Comenzamos a desarrollar una estrategia para que las empresas mexicanas accedieran al mercado Halal, que representa un potencial de 1,600 millones de consumidores musulmanes. Esta primera fase de la política culminó con la visita de estado —en enero del 2016— del presidente Enrique Peña Nieto a Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Catar, acompañado de más de 20 empresarios y líderes de las cámaras y agrupaciones empresariales del país.

En una segunda fase, el esfuerzo se ha concentrado en materializar las oportunidades abiertas e instrumentar las estrategias establecidas.

En el marco de la estrategia Halal, ProMéxico, la Embajada de México en Catar y Senasica negociaron el certificado zoosanitario para la exportación de carne mexicana a Catar. De la misma manera, se apoyó a las empresas para contar con la certificación Halal, requerimiento imprescindible para entrar al mercado de Medio Oriente.

En el caso particular de Grupo Gusi, ellos desarrollaron una exhaustiva labor de promoción, que ha redundado en el acceso exitoso a su decimotercer mercado en el mundo y primero en la región. Con Mexican Beef como representante, Gusi participó en la visita de estado del presidente Peña Nieto. Formó parte de la misión comercial de Sagarpa a la península arábiga, participó en las ferias Gulfood y Agriteq, además de que llevó a cabo agendas de negocios en estos países.

Como resultado del esfuerzo conjunto, hoy la empresa Gusi exporta carne mexicana a una región que quizá hace cinco años no figuraba entre los potenciales mercados para las empresas mexicanas.

La diversificación de mercados es una política que ha valido la pena impulsar. Es una estrategia adecuada para nuestros días: contamos con empresas cada vez más sólidas y con amplia experiencia exportando y nos movemos en un mundo que crecientemente obliga a no depender de un solo socio comercial y contar con alianzas estratégicas en cualquier ubicación geográfica.

*El autor es director de ProMéxico en Doha.