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El hoy de la reforma energética
Como todos sabemos, el Presidente Enrique Peña Nieto presentó una reforma energética moderna, incluyente y con un alto contenido histórico que busca crear conciencia en todos los mexicanos en el sentido de que tenemos hoy dos grandes retos con respecto al petróleo y al gas:
1. Permitir que los particulares compartan con Pemex experiencia, tecnología y riesgo, cuando así sea conveniente para los mexicanos, y
2. Garantizar suficiente energía a buen precio para el correcto desarrollo nacional.
La reforma del Presidente es clara en señalar que México tiene gas y petróleo en aguas profundas y ultraprofundas, así como en campos de lutitas y campos maduros, pero hoy en día, según la Constitución, nada más Pemex puede buscarlo y extraerlo. Necesitamos más empresas, tecnología e inversión para desarrollar una mejor industria petrolera nacional.
Es necesario que hoy reflexionemos que la producción de Pemex es insuficiente. Se importa 33% del gas natural que consumimos y se ha tenido que limitar el consumo de la industria. Además, 65% de los petroquímicos que se consumen a escala nacional provienen del extranjero.
La reforma implica un cambio a la Constitución para armonizar la industria energética con la nueva realidad del mundo. Países con economías mucho más cerradas que la nuestra han reformado su sector energético con grandes resultados.
Las leyes secundarias y reglamentarias serán el verdadero espacio para que se aterricen estas modificaciones, de manera que se vuelvan una realidad práctica y una verdadera transformación de fondo en beneficio del usuario final, que son millones de mexicanos.
Es un hecho notorio que en las pasadas dos administraciones se promovió e impulsó la construcción de infraestructura de gas natural. En el caso del gas licuado de petróleo existe una carencia en cuanto al almacenamiento y transporte por ducto de acceso abierto hacia los centros de consumo en el país.
Consideramos necesario que se analice la conveniencia de contar con un Plan de Desarrollo de Infraestructura de parte de la Secretaría de Energía (Sener) en el que se fomenten las condiciones de competencia efectiva, incluyendo la importación, y se promueva la participación de la iniciativa privada a través de una certidumbre jurídica y una regulación clara y precisa.
La Estrategia Nacional de Energía 2013-2027 (ENE) elaborada por la Sener dice:
Mexico se ha convertido en importador neto de gasolinas, diesel, turbosina, gas natural, gas licuado del petróleo (L.P.) y petroquímicos; además muchos de los sistemas de transporte de energéticos presentan signos de obsolescencia, capacidad insuficiente, problemas de integridad física y en general se cuenta con pocas rutas de transporte por medio de ductos que provean vías alternas de abastecimiento .
La ENE en su Tema Estratégico 7 dice:
Actualmente Pemex enfrenta restricciones de capacidad para transportar sus productos y atender de manera eficiente el mercado. Esto implica, entre otras situaciones, incurrir en mayores costos de logística y poner en riesgo la seguridad del abasto .
Ahora bien, la buena noticia es que la ENE ha hecho propicia la oportunidad para destacar que es el momento para impulsar alianzas estratégicas con empresas líderes en el ramo de almacenamiento, transporte y distribución de productos petrolíferos, con esquemas de suministro de largo plazo cuando se justifique la rentabilidad para Petróleos Mexicanos y empresas del sector privado.
La Sener y Pemex tienen en la ENE la propuesta viable y segura para que hoy, sin demora y sin que sea necesaria la reforma de acuerdo al marco normativo que regula a la industria petrolera, se establezca una fuerte alianza con el sector privado para que éste incremente su participación en las actividades de almacenamiento, distribución y transporte de los productos petrolíferos. Ya no podemos esperar.
No podemos seguir permitiendo que las restricciones que Pemex enfrenta, de capacidad para transportar sus productos y atender de manera eficiente el mercado, se traduzca en mayores costos de logística y esté en riesgo la seguridad en el abasto de un producto tan necesario para la economía del país como lo son los petrolíferos.
Las condiciones están dadas para que el sector energético del país se transforme, para que exista modernización, eficiencia, transparencia y una rendición de cuentas absoluta.
No esperemos, empecemos hoy los trabajos que sean necesarios entre sector privado y sector público.
Las condiciones están dadas para que el sector energético del país se transforme. Demandemos que las empresas del Estado empiecen por hacerlo, ya no podemos permitir que se continúe limitando el potencial que como país tenemos.
Daniel Beltrán García, especialista en el sector energético