El 11 de junio de este 2021 Grete Faremo, quien opera desde Dinamarca como titular de UNOPS, presumió ante su Junta Ejecutiva, que en el último año en un contexto difícil de pandemia dicho organismo de Naciones Unidas triplicó el monto de sus contratos.

En el 2020 sus nuevos acuerdos firmados superaron los 10,000 millones de dólares frente a los 3,000 millones de dólares en promedio de sus contratos firmados entre 2016-2019.

Fue sin duda un muy significativo e histórico aumento en la operación de UNOPS con los países socios, y su directora ejecutiva lo destacó en esa sesión anual el mes pasado agradeciéndoles a quienes integran la Junta Ejecutiva conjunta PNUD-UNFPA-UNOPS porque, les dijo, “gracias a su orientación y dirección, la demanda de servicios de UNOPS nunca ha sido mayor”.

De esos 10,000 millones de dólares de contratos que UNOPS obtuvo el año pasado por todo el mundo, el 80% correspondió al contrato firmado con el Gobierno mexicano.

Quién duda que el proyecto en México era de lo más relevante para el organismo…

Dada la importancia que tenía el acuerdo de UNOPS con México era para que su directora ejecutiva hubiera estado más presente durante el proceso aquí en México, y no viéndolo a tan gran distancia desde su oficina en Copenhague.

Lo más seguro es que en esos días -hace casi mes y medio- Faremo no tenía claro que su proyecto aquí en México estaba descarrilando. O al menos no mostró en su discurso ninguna preocupación pues incluso antes sus directivos reconoció que ese incremento histórico de sus operaciones obedeció sobretodo al acuerdo con México, es decir al contrato para lo que sería una megacompra oportuna de medicamento que ayudaría al sistema público de salud a ahorrar costos, luchar contra la corrupción y aumentar la competitividad y la eficacia, según se dijo cuando se firmó el contrato en julio de 2020.

A un año de ello, hoy es claro que no se consiguieron los objetivos. Y tanto el presidente López-Obrador como el secretario de Salud Jorge Alcocer lo confirmaron en la conferencia mañanera hace una semana: tuvieron que recurrir a un plan B de emergencia porque el plan con la UNOPS no funcionó.

La duda es qué pasará con el contrato UNOPS. ¿Los contribuyentes mexicanos seguiremos pagando el elevado costo aun cuando el organismo no obtuvo los resultados previstos? Tal parece que UNOPS se sobrevendió bastante bien y de parte del Gobierno mexicano no hubo regateo ni negociación inicial, pues hoy es claro que no tiene elementos jurídicos para romperlo o dejar de cubrir la cantidad comprometida.

UNOPS se centrará en genéricos

Sabemos que tras los jaloneos el Gobierno mexicano considera sostener el contrato firmado con el organismo multilateral hasta el 2024.

Conforme averiguamos entre directivos cercanos a la Secretaría de Salud, el plan es que UNOPS se centre solamente en comprar genéricos; le quitarán todo lo demás que es medicamentos de patente y fuente única, así como material de curación que incluye dispositivos médicos (DM).

La duda es si conseguirá reducir la elevada tarifa de más de 2,000 millones de pesos de honorarios acordados en el contrato original.

Si la 4T decide seguir pagando un alto precio anual por la marca de Naciones Unidas como sello legitimador de su supuesta lucha anticorrupción, dejará un muy mal precedente de incongruencia sobretodo en el escenario de austeridad que ha impuesto a costa de todo, incluso a costa de muchas carencias en el propio sector salud.

Y si México aceptó pagar esa cantidad se entiende que fue por la gran expectativa de la administración, específicamente del presidente López-Obrador -porque así lo anunció hace ya un año el 31 de julio del 2020- en torno a una compra transparente y oportuna, internacional donde compitieran farmacéuticas de todo el mundo, que ayudara a combatir la corrupción y a generar ahorros.

A estas alturas no hay elementos que permitan ver cumplidos esos puntos: no fue oportuna porque el compromiso fue hacer la licitación en febrero para empezar el reparto en abril y no se cumplieron esas fechas; no hubo competencia internacional pues +90% de la compra fue cubierta por farmacéuticas que operan en México; no se ve por dónde combatió la corrupción, ni ha sido transparente porque UNOPS no ha reportado las cifras finales de la licitación al detalle como en México se acostumbraba en cada compra consolidada de gobiernos anteriores. Y de ahorros tampoco hay indicios pues se tuvo que hacer doble esfuerzo: el de la UNOPS pagado a un alto precio que tardó 11 meses con flacos resultados y el plan B posterior ejecutado en 37 días entre todas las instituciones de salud del país.

Por cierto, algo de lo que no se ha hablado es que en el acuerdo inicial para la compra UNOPS también había participación de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) que lleva Cristian Morales, pero algo pasó que en el camino dicho organismo se deslindó del proceso. Ya averiguaremos qué pasó ahí.

Cumbre sobre Sistemas de Alimentación

Y hablando de la ONU, será interesante el evento que organiza hoy lunes 26 de agosto en México la Alianza por la Salud Alimentaria como reunión preparatoria a la Cumbre Mundial de Sistemas de Alimentación que organiza Naciones Unidas para septiembre próximo. Participan en esta sesión en México la Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras de Productores del Campo (ANEC con Leticia López), Campaña Sin Maíz no hay País, Centro de Orientación Alimentaria (COA Nutrición con Julieta Ponce), Greenpeace con Viridiana Lázaro, IBFAN México con Marcos Arana y El Poder del Consumidor de Alejandro Calvillo.

Lanzan ProdeSalud

También hoy lunes hará su presentación en sociedad la Asociación de Profesionales Expertos en el Derecho a la Salud (ProdeSalud), conformada por un grupo multidisciplinario de profesionales con amplia trayectoria en el ámbito de la salud privada. Dicha iniciativa sin fines de lucro busca jugar un rol como aliado y órgano de consulta de las instituciones del sector salud aspirando a convertirse en think-tank de sociedad, gobiernos y sector privado con miras a que el país avance en ver cubierto de verdad el derecho a la salud señalado en nuestra Carta Magna.

El Comité Directivo de ProdeSalud está conformado por Juan Carlos Castillo como presidente, por Oscar F. Martínez como secretario, Juan Luis Serrano como tesorero, Gonzalo Olivares (vocal), Gustavo Santillana (vocal), María Luisa Manzo Ponce (vocal), Alejandro Luna (vocal) y como asociados honorarios: el Dr Germán Fajardo, Patrick Devlyn, Margarita Rodríguez y Rafael Gual.

maribel.coronel@eleconomista.mx

Maribel Ramírez Coronel

Periodista en temas de economía y salud

Salud y Negocios

Comunicadora especializada en salud pública y en industria de la salud. Cursando la maestria en Administración en Sistemas de Salud en FCA de la UNAM.

Fundadora en 2004 de www.Plenilunia.com, concepto sobre salud femenina. Me apasiona investigar y reportar sobre salud, innovación, la industria relacionada a la ciencia, y encontrarle el enfoque de negocios con objetividad a cada tema.

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