Antes y después del coronavirus. Así debemos empezar a contar la información económica en México y en el mundo. En los dos primeros meses de 2020 se generaron 192,094 empleos formales, en México. Desde el 18 de marzo hasta el 28 de abril se han perdido 707,055.

El balance nos arroja un saldo negativo de 514,000 empleos en los primeros cuatro meses del año, pero en este caso debemos ir más allá de las sumas y restas. Antes del coronavirus, se estaban generando 3,255 puestos de trabajo formal por día, de acuerdo a las estadísticas del IMSS y el Infonavit. Ambas instituciones optaron por considerar el 18 de marzo como la Hora Cero de la era Covid-19. Desde esa fecha, se han perdido 17,676 empleos por día.

Las mayores pérdidas de empleo se dan en la Ciudad de México, Quintana Roo y Nuevo León. En la capital, fueron 134,645 empleos. En “la capital del Turismo” se perdieron 86,304. En la capital industrial, 59,172. Por actividades, las mayores pérdidas de fuentes de trabajo se dieron en la Construcción y en el rubro donde están Servicios para Empresas, Personas y el Hogar. En construcción hay 231,793 empleos menos que a principios de marzo. En servicios son 253,040.

En México había 20’459,241 trabajadores formales registrados en las cuentas del IMSS y el Infonavit el 18 de marzo. Al 28 de abril eran 19’752,186. De ahí sale la cifra de 707,555 empleos perdidos. La cifra mexicana parece mucho mejor que la de otros países, pero hay que andar con cuidado, porque se usan criterios diferentes para medir. En Estados Unidos se perdieron 20.5 millones de empleos en abril y entre marzo y la segunda semana de mayo han perdido 33 millones de empleos. En España, la pérdida se calcula en 6.3 millones. En Canadá, la oficina de estadística calcula en 1 millón de empleos en marzo y 1.9 millones de empleos en abril.

¿Es válido comparar las cuentas de empleos perdidos en México y otros países por el Covid-19? No, por dos razones. La primera es que cada país está viviendo un diferente momento del ciclo de crisis de salud y económica. La segunda es que, entre los países, hay enormes diferencias en la forma en que se construyen las estadísticas de empleos generados y perdidos. En Estados Unidos, España y Canadá, hay “incentivos” para registrar más casos, porque los trabajadores reciben un apoyo mensual al quedarse sin empleo. En México, un factor relevante es que las estadísticas no miden lo que pasa en la informalidad, donde están casi 6 de cada 10 trabajadores.

¿Cuántos empleos formales más se perderán en México? Los pronósticos van desde los 900,000 hasta los 2 millones, pero es muy pronto para apostar por una cifra. Las cuentas del IMSS y el Infonavit indican que hubo una desaceleración en el número de bajas. Entre el 18 de marzo y el 7 de abril se estaban perdiendo 23,190 empleos por día, en promedio. Desde el 8 de abril hasta el 28 de abril, el promedio diario de puestos de trabajo perdidos bajó a 12,687. No es seguro que la destrucción seguirá desacelerando.

Las próximas semanas serán fundamentales para definir el comportamiento del mercado laboral y los empleos que se perderán. Todo dependerá del éxito de la estrategia de contención de la pandemia y de la eficacia con la que se implementen las acciones de reactivación. El segundo trimestre será una “carnicería”. El tercer trimestre podría marcar un punto de inflexión. La duda es ¿hacia arriba o hacia abajo?

Luis Miguel González

Director General Editorial de El Economista

Caja Fuerte

Licenciado en Economía por la Universidad de Guadalajara. Estudió el Master de Periodismo en El País, en la Universidad Autónoma de Madrid en 1994, y una especialización en periodismo económico en la Universidad de Columbia en Nueva York. Ha sido reportero, editor de negocios y director editorial del diario PÚBLICO de Guadalajara, y ha trabajado en los periódicos Siglo 21 y Milenio.

Se ha especializado en periodismo económico y en periodismo de investigación, y ha realizado estancias profesionales en Cinco Días de Madrid y San Antonio Express News, de San Antonio, Texas.

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