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Consulta y alianzas
Inicia el 2010 con las noticias de un alto desempleo, de la inflación más alta en 10 años, con cifras crecientes de muertos en la ya interminable guerra contra el narcotráfico, y cuando debería la clase política estar concentrada en diseñar un mejor futuro para México encontramos algo que dentro de algunos años nos parecerá más que absurdo.
Inicia el 2010 con las noticias de un alto desempleo, de la inflación más alta en 10 años, con cifras crecientes de muertos en la ya interminable guerra contra el narcotráfico, y cuando debería la clase política estar concentrada en diseñar un mejor futuro para México encontramos algo que dentro de algunos años nos parecerá más que absurdo. El Partido Acción Nacional (PAN) en el Distrito Federal (DF), aparece todos los días mostrando la consulta que hace para que la población se manifieste en un tema complicado, una consulta a la que no tiene ningún sentido analizar su metodología, su cobertura o su preguntas, sería desviar la atención de lo realmente importante que es su irrelevancia.
El tema de la consulta es una ley aprobada en el DF que permite, por un lado, el matrimonio de parejas del mismo sexo y, por otro lado, les permite también a estas parejas adoptar niños o niñas; es decir, se aprobó una ley para dar derechos y libertades a un grupo de individuos sin retirarle libertades otro, ¿cómo oponerse a algo así? A los organizadores de esa consulta, les informo que ante la pregunta ¿qué prefiere usted, que nos gobierne un hombre o que nos gobierne una mujer? una clara mayoría se inclinó porque los presidentes sean hombres, y si aplicamos su lógica se le debería retirar a la mujer el derecho de acceder a la Presidencia de México, ¿absurdo verdad? porque simplemente LOS DERECHOS NO SE CONSULTAN. Aunque una mayoría opine que no debería aprobarse el matrimonio entre personas del mismo sexo, ése es un derecho que no afecta a nuestras libertades. Todo avance social inicia con resistencias, siempre hay mayorías que se resisten a aceptar los cambios, pero si las mayorías hubieran marcado el rumbo, las mujeres no hubieran accedido a las universidades cuando lo hicieron, no hubieran podido votar, las personas de color en EU aún no jugarían en las Grandes Ligas ni nadarían en albercas públicas, no fue necesario consultar a la población para entender que esos derechos representaban la búsqueda de más justicia social.
Personalmente, la ley aprobada en el DF no me quita, ni a mi familia ni a mis amigos, una sola libertad o un derecho, y por el contrario otorga libertades y derechos a mí, a mi familia y a mis amigos en el caso de que alguno fuera gay. Imposible no aprobarlo.
Las leyes aprobadas en el DF afectan únicamente al contrato civil ampliando las opciones de quienes puedan firmarlo, la Iglesia puede, y seguro lo hará, mantener el sacramento del matrimonio religioso tal como está ahora. Sería un error de las leyes civiles querer modificar la ley de la Iglesia y de la misma manera es un error de la Iglesia molestarse y hasta pedir el castigo con el voto para quien modifique el matrimonio civil, ¿en qué quedamos pues? ¿la Iglesia quiere legislar?
Al grito de detengamos al PRI vienen las alianzas
Mientras la lucha ideológica y política se da de manera brutal entre el PAN y el PRD desde hace años, los resultados electorales del 2007, del 2008 y del 2009 les han mostrado a ambos partidos que es el PRI quien ha tomado ventaja en las preferencias y ha logrado posicionar a candidatos rumbo al 2012. Esa preocupación hace que olvidándose del asquito que a veces sienten unos por los otros, estén dispuestos a unirse para detener la aplanadora electoral que hasta hoy tiene el PRI en casi todos los estados.
Para lograr alianzas exitosas se requieren personajes cuya imagen vaya más allá de los partidos, de esa forma los votantes panistas no sentirán que votan por un perredista ni al revés; el resultado no es un triunfo asegurado, pero la alianza les permite hacer una campaña de candidato vs candidato y no de partidos, donde llevan las de perder. De esta manera, se plantean alianzas PAN-PRD en Oaxaca con Gabino Cue (que pertenece a Convergencia); en Hidalgo con Xóchitl Gálvez (foxista no tradicional); en Puebla (con Rafael Moreno, que aspiró a la gubernatura por el PRI en el 2004, y ganó la senaduría por el PAN en el 2006), y en Durango (con José Rosas Aispuro, hasta hace semanas aspirante priísta a la candidatura de su partido), en esos cuatro estados el PRI ganó por zapato sus distritos, no perdió uno solo en el 2009.
Que se entienda pues, la estrategia de alianzas es sólo eso, UNA ESTRATEGIA, no es una propuesta, no es la búsqueda de cambio, no es estrechar la mano enemiga y no es pactar por el avance del país en el Congreso aprobando leyes en forma conjunta; no es nada de eso, es sólo el intento de detener al PRI y casi lo dice el Presidente del PAN cuando las explicó con - en el PRI ya se estaban relamiendo los bigotes - palabras que mostraban la aceptación implícita de que es imposible vencerlos en esos estados compitiéndoles por separado.
Los argumentos que han esgrimido para hacer la alianza justificarían este año alianzas PRI-PRD en Baja California, donde el PAN ha gobernado 21 años, o PRI-PAN en Zacatecas con 12 años de gobiernos perredistas; ésas no se plantean porque el objetivo es detener al PRI rumbo al 2012, no buscar alternancias. ¿Lo aceptarán? Yo lo considero totalmente válido en la lucha electoral.