¿Sabes quiénes son los candidatos para diputados o senadores en tu distrito o estado? En la gran mayoría de los casos, la respuesta es negativa, la realidad es que no los conocemos. Desde septiembre del año pasado, inició formalmente el proceso electoral. Han pasado ya precampaña e intercampaña. Actualmente, estamos prácticamente a la mitad de las campañas, habrá un periodo de reflexión unos cuantos días antes de la elección y finalmente el domingo 1 de julio serán las elecciones. De acuerdo con el modelo de comunicación política previsto en las normas, los partidos políticos cuentan con una cantidad inmensa de pautas en radio y televisión, cuyo objetivo es difundir las plataformas políticas de los distintos candidatos.

La gran mayoría de estas pautas se concentra en promocionar a los candidatos presidenciales, pero poco o nada sabemos de los candidatos para el Senado o la Cámara de Diputados. Ello es preocupante, máxime si se toma en cuenta que, en esta ocasión, existe una razón adicional para ser especialmente cuidadosos con la elección de nuestros representantes populares: quienes sean elegidos para ocupar estos cargos tendrán la posibilidad de ejercerlos hasta por 12 años consecutivos.

Hace unos días, Solange Márquez escribió una interesante columna (El Universal 10/05/2018), en la que hizo énfasis en la importancia del contrapeso que el Legislativo debe tener sobre el Ejecutivo, por lo que invitó al electorado a conocer a los candidatos que los partidos han postulado para el Congreso y a revisar de manera escrupulosa sus perfiles, para tener una decisión mucho más informada al momento de emitir el sufragio. Además de esta interesante observación, se debe considerar el factor de la reelección como un punto fundamental que nos debiera llevar a prestarle toda la atención al tema.

A partir de la reforma constitucional electoral del 2014, se prevé la posibilidad de reelección de los legisladores. Los diputados podrán ocupar su cargo hasta en cuatro periodos consecutivos, mientras que los senadores lo podrán hacer en dos periodos consecutivos. En total, podrían estar en funciones por 12 años. Las razones que subyacen a la reelección son dos: la profesionalización de las actividades legislativas y la posibilidad de generar una mayor identificación de los representantes populares con sus representados, lo que habría de impactar positivamente en la representatividad. No olvidemos que, hasta ahora, cada legislatura se renovaba por completo, lo que por supuesto supone un hándicap de inicio en la labor legislativa.

No obstante la posibilidad que tendrán los legisladores para reelegirse, los partidos políticos se aseguraron de tener la última palabra en esa decisión, pues existe la limitante de postularse por el mismo partido político (y si fue en coalición, alguno de ellos) que los nominó inicialmente, esto es que no pueden competir —en la reelección— por la vía independiente, ni bajo las siglas de otro partido.

En este contexto y tomando en cuenta que los ciudadanos no tienen una identificación clara con sus representantes populares—en parte, por los cambios permanentes de integración—, resulta indispensable que en esta elección seamos conscientes de la responsabilidad que se tendrá al elegirlos pues podrían, por lo menos teóricamente, ocupar el cargo hasta por 12 años. Lo anterior, sumado a lo descrito por Solange Márquez, hace que la elección de los miembros del Congreso sea, por mucho, más relevante de lo que pensamos y dimensionamos.

@gaboglezsantos