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Tesla reporta flujo de caja libre negativo en el segundo trimestre por aumento de inversión en IA
El fabricante de automóviles con sede en Austin, Texas, anotó ingresos de 28,240 millones de dólares en el trimestre que finalizó el 30 de junio.

Tesla de Elon Musk. Foto EE:
Tesla registró un flujo de caja libre negativo en el segundo trimestre por primera vez en más de dos años, ya que el fabricante de vehículos eléctricos liderado por Elon Musk aceleró el gasto en infraestructura de inteligencia artificial, capacidad de baterías, robotaxis y fabricación de última generación. Las acciones bajaban alrededor de un 3% en negociaciones tras el cierre del mercado.
Tesla registró un flujo de caja libre negativo de 1,100 millones de dólares, frente a las previsiones de los analistas, que esperaban uno negativo de 3,300 millones de dólares, según datos recopilados por LSEG. Tesla entregó 480.126 vehículos en el segundo trimestre, por sobre las expectativas de Wall Street y frente a los 384,122 vehículos de un año antes. La empresa fabricó 451,758 vehículos, lo que significa que las entregas superaron a la producción en más de 28,000 vehículos durante el trimestre, revirtiendo la acumulación de existencias observada a principios de año.
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El fabricante de automóviles con sede en Austin, Texas, anotó ingresos de 28,240 millones de dólares en el trimestre que finalizó el 30 de junio, frente a la estimación promedio de los analistas de 25,710 millones de dólares, según datos recopilados por LSEG.
El beneficio ajustado fue de 33 centavos por acción, frente a la previsión de 51 centavos por acción. Tesla también instaló 13.5 GWh de productos de almacenamiento de energía durante el trimestre, frente a los 8.8 GWh del primer trimestre y los 9.6 GWh del año anterior. Su negocio principal de automoción sigue bajo la lupa, mientras la competencia lanza modelos más nuevos, a menudo a precios más bajos, en momentos en que la firma sigue dependiendo en gran medida de sus sedanes compactos Model 3 y sus SUV Model Y para generar volumen de ventas.
Tesla ha intentado estimular la demanda mediante versiones más económicas, entre las que se incluyen versiones simplificadas y asequibles del Model 3 y el Model Y a finales del año pasado, así como el lanzamiento este mes de una variante de seis plazas del Model Y en Estados Unidos, donde la demanda se ha visto afectada por la supresión de importantes desgravaciones fiscales el año pasado.
Wall Street espera que Tesla entregue alrededor de 1.7 millones de vehículos en 2026, según datos de Visible Alpha. Eso implicaría un crecimiento con respecto a los niveles del año pasado, pero los analistas siguen divididos sobre si el repunte del segundo trimestre refleja una demanda sostenible o si se trata de efectos de calendario tras un primer trimestre débil.
Los inversionistas han centrado cada vez más su atención en la apuesta de Musk por la tecnología de conducción autónoma y la robótica, en busca de pruebas más claras de que la narrativa de Tesla sobre la autonomía está pasando de ser una promesa a convertirse en una realidad comercial. La unidad de generación y almacenamiento de energía de Tesla se ha convertido en un contrapeso clave para el negocio de la automoción, impulsada por la demanda de baterías a escala de red que dan soporte a las energías renovables, los centros de datos y la estabilidad de la red eléctrica.
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Tesla ha anunciado que amplió su servicio de robotaxis sin supervisión en Austin y que en abril puso en marcha viajes sin supervisión en Dallas y Houston. La empresa también opera un servicio de robotaxis en Miami y ha ampliado el servicio a Orlando y Tampa. Tesla ya había identificado anteriormente a Phoenix y Las Vegas como futuros mercados de expansión.
La empresa recibió en abril la autorización para implantar su software avanzado de asistencia a la conducción —denominado "Full Self-Driving Supervised"— en los Países Bajos. Otros países europeos también han autorizado esta tecnología tras la aprobación neerlandesa.


