El petróleo se hundió el jueves más de 7%, con el referencial estadounidense registrando su peor día en más de cuatro años, después de que el presidente de Estados Unidos dijera que impondrá aranceles adicionales sobre importaciones chinas a partir del 1 de septiembre.

La mezcla mexicana de exportación perdió 9.42%, 5.62 dólares, y cotiza en 54.01 dólares por barril, 1.8% por debajo del precio esperado por el gobierno federal en los Criterios Generales de Política Económica 2019, elaborados por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, de 55 dólares por barril para finales de este año.

El descenso del Brent fue el más profundo en más de tres años, deshaciendo un frágil repunte construido sobre la base de una caída de los inventarios en Estados Unidos, pese a que la demanda luce débil por la disputa comercial con Pekín.

Donald Trump manifestó que “Estados Unidos comenzará, el 1 de septiembre, a imponer un pequeño arancel adicional de 10% en los restantes 300,000 millones de dólares de bienes y productos procedentes de China a nuestro país”.

El Brent se hundió 4.55 dólares, 7.17%, para cerrar en 60.50 dólares por barril, tras caer hasta 60.02 dólares, un piso desde el 13 de junio. La baja porcentual fue la más pronunciada para el contrato desde febrero del 2016.

En tanto, el West Texas Intermediate bajó 4.63 dólares, 7.9%, a 53.95 dólares por barril, su mínimo desde el 19 de junio. Esta caída porcentual fue la mayor desde febrero del 2015.

Precios ya disminuían

Los precios ya caían antes de los comentarios de Trump, como reacción a la decisión de la Fed de bajar los costos del crédito el miércoles.

Pese al recorte, el jefe del banco central explicó que la medida podría no ser el comienzo de una larga serie de reducciones para apuntalar la economía contra la debilidad mundial.

El mensaje de la Fed hizo rebotar el dólar, y el Índice Dólar tocó un pico de 26 meses de 98.93 el jueves.

Pero tras los comentarios de Trump cambió de tendencia y bajó. Un dólar fuerte encarece las materias primas para los tenedores de otras monedas.

La caída del petróleo se dio pese a una disminución mayor a la esperada en los inventarios en Estados Unidos y al menor bombeo de la OPEP en julio.

De malas

La ganancia neta del gigante de los hidrocarburos, Royal Dutch Shell, cayó a la mitad en el segundo trimestre de este año, a raíz del repliegue de los precios del petróleo y el gas.

El gigante angloholandés obtuvo un beneficio neto  de casi 3,000 millones de dólares entre abril y junio pasados, contra un poco más de 6,000 millones para el mismo periodo un año antes, según un comunicado.

Su ganancia trimestral ajustada, sin tomar en cuenta elementos excepcionales y variaciones de reservas, un indicador observado por el mercado, cayó de su lado 26%, a 3,500 millones de dólares.

Disminuyó en particular por el gas, punto fuerte de Shell, luego de su costosa adquisición de BG Group, que le permitió crecer en el sector del gas natural.

Shell indicó que los precios de venta disminuyeron para el gas y para el gas natural licuado.

La ganancia también cedió en la producción de petróleo, a raíz del retroceso de los precios del crudo.

Luego de su reporte trimestral y del anuncio de Trump sobre nuevos aranceles a China, las acciones de Dutch Shell cayeron 6.54%, a 58.78 dólares en Wall Street.

Otras petroleras que perdieron fueron  ExxonMobil, con una caída de 2.56%, a 72.46 dólares, y Chevron que disminuyó 2%, a 120.74 dólares, ambas en Nueva York. La petrolera estatal brasileña Petrobras cayó 1.84%, a 25.60 reales en Sao Paulo.

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