La semana pasada los inversionistas se centraron, una vez más, en las políticas de los bancos centrales. La diferencia es que los inversionistas celebraron el potencial de mayor divergencia: la Reserva Federal endurece su política, mientras que el Banco Central Europeo (BCE) continúa la senda de la expansión monetaria.

Parece que ahora los inversionistas consideran la subida de tasas de interés de diciembre por parte de la Fed como un indicio de estabilidad económica en lugar de una amenaza. En Europa, la historia sigue siendo algo diferente. Los mercados de renta variable también se revalorizaron, pero el catalizador sigue siendo la esperanza de estímulos monetarios adicionales en lugar de las señales de recuperación económica.

Russ Koesterich, responsable de Estrategias de Inversión para BlackRock y responsable global de Inversiones para iShares, sugiere sobreponderar la renta variable europea (con divisa cubierta para inversionistas en dólares), mientras que en Estados Unidos propone adoptar un ligero sesgo hacia valores de gran y muy gran capitalización.

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