Para la agencia calificadora Moody’s, Petróleos Mexicanos (Pemex) y el sector energético enfrentan riesgos con el triunfo de Andrés Manuel López Obrador.

De acuerdo con Nymia Almeida, analista para el sector en la agencia, la construcción de las refinerías que prometió el candidato en campaña así como la cancelación de farmouts o asociaciones estratégicas con una empresa privada podrían generar presión en las finanzas de la petrolera y demandarían la intervención del gobierno federal, evento que también podría poner en riesgo la calificación soberana de México.

En conferencia de prensa, consignó que, sin este tipo de asociaciones con el sector privado, Pemex no tiene capacidad para hacer inversiones y menos en un sector que no es rentable y sí muy volátil.

“Si se decide que esas inversiones se harían a través de Pemex, sería sin duda un punto de preocupación, porque incrementará el endeudamiento para entrar en un negocio poco rentable, como el de la refinación”, explicó.

Expuso que, hasta ahora, la petrolera ha realizado “inversiones pequeñas” en exploración y producción, que claramente fueron apuntaladas por las asociaciones con empresas privadas. “Si no tiene dinero para invertir por sí solo en un proyecto rentable, menos para lo no rentable”, aseveró.

La especialista estimó que la inversión para construir dos refinerías, como las propuestas por el próximo presidente de México, fijada en 6,000 millones de dólares cada una, quedará rebasada. El costo podría incluso incrementarse nen 50 o hasta 100%, según Moody’s. “El costo de este tipo de proyectos suele duplicarse y Pemex no tiene la capacidad de hacer inversiones, mucho menos si se llega a ver afectado alguno de los farmouts que facilitan la participación de capital y tecnología de empresas privadas”, dijo.

Sentaron las bases

Nymia Almeida comentó que la revisión de contratos suscritos con empresas extranjeras en las diferentes rondas de la reforma energética que planea realizar el nuevo gobierno no son factor de riesgo ni incertidumbre, porque fueron asignados bajo procesos transparentes.

“La probabilidad de que se encuentren con alguno mal hecho o con tintes de corrupción es pequeña. Puede haber errores humanos, pero la posibilidad de que, tras la revisión, se cancele un contrato es muy pequeña”, refirió.

No obstante, afirma que este proceso sí podría sentar las bases para que se detengan los farmouts o asociaciones con terceros, lo que implica que el capital para la inversión y la posibilidad de conseguir mayor utilidad de inversiones se vería acotada.

Desde el punto de vista financiero, se verá afectada la empresa que, por otro lado, “ha mejorado paulatinamente con camino largo y doloroso y salir de ese camino sería poner en riesgo las finanzas de Pemex y del estado”.

Incertidumbre

Para la especialista, otro factor a considerar en la situación financiera de Pemex es el nombre y experiencia de los próximos consejeros y administradores de la paraestatal.

“Necesitamos saber quiénes son los funcionarios que tomarán el control de la empresa, quiénes serán los consejeros y administradores, qué conocimiento tienen de la industria, sus prioridades en la agenda de trabajo”, expuso.

La directiva recordó que Pemex enfrenta calendarios de pago importantes para este año y el próximo y la incertidumbre sobre el desempeño y dirección de la petrolera y su viabilidad financiera de largo plazo son factores de riesgo que no favorecerán al levantamiento de recursos para el cumplimiento.

Pemex tiene una calificación de “Aa3.mx/Baa3/” con perspectiva estable.

Situación financiera de Pemex sigue presionada

La calificadora de deuda HR Ratings destacó que, debido al limitado gasto de inversión, entre otros aspectos, Pemex disminuyó la producción de petróleo 8.7% en el primer trimestre del año al pasar de 2.1 millones a 1.9 millones de barriles de crudo diarios.

“Calculamos que esta situación continuará como consecuencia de la todavía presionada situación financiera de Pemex. La tendencia de caída pudiera revertirse si la empresa logra implementar eficientemente la estrategia que ha planteado y si se observa una mayor recuperación de los precios internacionales del crudo”, expuso en un reciente reporte la calificadora mexicana.

El especialista Humberto Patiño consideró poco probable que se revierta o abrogue la reforma energética como consecuencia de las elecciones del 2018. Aunque dijo que “existe la posibilidad de que la actual estructura legal de Pemex pudiera ser afectada por el gobierno federal entrante, en el caso de que no esté completamente de acuerdo con los factores y elementos definidos en la reforma energética”.

Después de destacar que la petrolera tiene una adecuada estructura de deuda donde 90% de su deuda total es a largo plazo, HR Ratings enfatizó que Pemex ya cubrió sus necesidades de financiamiento para el 2017 y el 2018; sin embargo, aclaró que está abierta la posibilidad de regresar a los mercados internacionales como una alternativa de financiamiento.

Para los expertos, Pemex podría fortalecer su balance con la capitalización de las alianzas y asociaciones con terceros, que hoy son posibles gracias a la reforma energética. (Con información de Eduardo Huerta)

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