Los precios del crudo cayeron un 5.0% el viernes para sumar su quinta semana en terreno negativo, debido a que la estrepitosa disminución de la desmanda opacó los esfuerzos de gobiernos de todo el mundo para limitar el impacto económico de la pandemia de coronavirus.

El referencial internacional Brent bajó 1.41 dólares o 5.35%, a 24.93 dólares el barril para cerrar la semana con un retroceso cercano al 8 por ciento.

Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI) en Estados Unidos cedió 1.09 dólares o 4.82%, a 21.51 dólares el barril y terminó la semana con una baja de algo más del 3 por ciento.

Ambos referenciales han caído casi dos tercios este año y el desplome de la actividad económica y de la demanda de combustible ha obligado a dar marcha atrás de manera masiva a las compañías petroleras en sus planes de inversión.

"Nos quedamos sin municiones para apoyar al mercado", dijo Bob Yawger, director de futuros de energía en Mizuho en Nueva York. "El gobierno agotó todas sus balas esta semana, la próxima semana el mercado estará por su cuenta".

La demanda de crudo en todo el mundo podría caer un 20%, mientras 3.000 millones de personas permanecen confinadas, dijo el jefe de la Agencia Internacional de Energía, al tiempo que pidió a grandes productores como Arabia Saudita que ayuden a estabilizar los mercados petroleros.

Los líderes del G-20 dijeron el jueves que harán "lo que sea necesario" para superar la crisis, al tiempo que se comprometieron a inyectar 5 billones de dólares en la economía global a través de medidas nacionales como parte de sus esfuerzos para disminuir el impacto.