El nuevo año comienza con un giro al alza en el precio del petróleo. El desplome sufrido en 2015 da paso a un significativo rebote. El barril de Brent se distancia de sus recientes mínimos y alcanza por momentos los 38 dólares.

La cotización del barril tipo West Texas también se consolida cerca de los 38 dólares. En las últimas jornadas de 2015 el precio del crudo en Estados Unidos superó al de referencia en Europa por primera vez desde octubre de 2014. El freno en el auge del shale oil y el fin del veto a las exportaciones de crudo de Estados Unidos han ayudado a borrar el diferencial habitual entre el Brent y el West Texas.

El inicio de 2016 enfría en mayor medida aún las perspectivas de demanda de crudo. China, clave en el mercado del petróleo, encadenó en diciembre su décimo mes consecutivo de contracción en la actividad manufacturera. Además, las cifras de diciembre arrojan un freno mayor aún de lo esperado, lo que augura un débil arranque de su economía en 2016.

Del lado de la oferta, el exceso de producción persiste en el inicio del año, pero de cara al medio y largo plazo se ve atenuado por las alertas geopolíticas que afectan de lleno a Oriente Medio. El mayor exportador de petróleo del mundo, Arabia Saudí, ha roto las relaciones diplomáticas con Irán.

Esta decisión se produce después del asalto de la Embajada saudí en Teherán, provocado a su vez por las protestas a raíz de la ejecución en Arabia Saudí del prominente clérigo y dirigente chií Nimr Baqir al Nimr y otros 46 reos condenados a muerte. Estas ejecuciones han desatado numerosas reacciones de ira por parte de la comunidad chií, y amenazan con elevar la tensión en la ya complicada convivencia con los suníes.

Las hostilidades entre suníes y chiíes ponen en duda la continuidad de las cifras récord de producción de crudo en Oriente Medio, y se produce además a las puertas de la reincorporación de Irán a las exportaciones de petróleo.

El mercado había descontado desde finales del pasado ejercicio que, una vez levantadas las sanciones por su programa nuclear, Irán, en su día el segundo mayor productor de la OPEP sólo por detrás de Arabia Saudí, podría aumentar sus exportaciones de crudo hasta en un millón de barriles diarios.

Los analistas destacan que el clima de tensión geopolítica justifica una prima en la cotización del petróleo, más aún dada la cercanía de sus precios con los mínimos de 2007.

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